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La Historia de Roque Vassalli y sus cosechadoras: Firmat, Santa Fe.

Dani Scari

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La Historia de Roque Vassalli y sus cosechadoras: Firmat, Santa Fe.

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Dani Scari
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Vassalli Fabril S.A es una empresa de capitales 100% nacionales, con más de 60 años de experiencia en la fabricación de cosechadoras. Lleva producidas más de 35 mil unidades. Con sus tres plantas fabriles ubicadas en Firmat, Santa Fe, que ocupan 99.000 m2 y emplean a más de 600 personas, tiene una capacidad de producción de 600 unidades al año. Don Roque Vassalli había fundado la empresa en 1949, siguiendo los pasos de su padre. Este se había iniciado motorizando las viejas corta y trilla arrastradas por caballos. En el ‘54, Vassalli recibió un radiograma del Ministerio de Agricultura que le solicitaba 250 equipos anuales. ¡Pero su capacidad de producción apenas llegaba a 35! Por orden del gobierno, el Banco Industrial de Rosario le otorgó un crédito para ampliar la escala de producción. Tras un cambio societario, la empresa quedó constituida como Roque Vassalli S.A. Experiencia brasilera: En 1955, Vassalli realizó sus primeras exportaciones a Brasil y Uruguay. Aquellas ventas fueron una primera experiencia de lo que más adelante sería el proceso de internacionalización de la empresa. En 1965, Roque fundó Vassalli S.A. Máquinas Agrícolas en Brasil, donde prácticamente no existía una industria de cosechadoras. En aquella planta, se empezó ensamblando las máquinas que llegaban en partes desde Firmat. Luego, empezó la fabricación. La filial brasileña fue importante para superar las dificultades económicas de la década del ‘70. Aquella fábrica llegó a tener 600 operarios. Aunque, en los años que siguieron, el gobierno brasileño puso en marcha una política de apoyo a las multinacionales. Como era difícil competir contra esos gigantes, mi abuelo vendió la planta de Brasil y volvió a concentrar las fuerzas en la producción argentina de Firmat. Su crecimiento fue constante, logrando en los 60 el liderazgo en la industria nacional. "Nosotros no necesitamos de nadie para levantar nuestro trigo", fue uno de los lemas de toda su vida. Su obsesión era "la máquina para el colono": pensaba que cada productor debía tener su propia cosechadora. Su primer gran éxito fue el modelo 316. Sencilla, económica y aguantadora, dominó el mercado durante años. En el momento del máximo auge sufrió un durísimo golpe: la muerte de su yerno José María Rossi, casado con su única hija, Dolly. De ese matrimonio habían nacido Mauro y Mariana Rossi Vassalli. Rossi se había convertido en la mano derecha de Don Roque, y ya manejaba los hilos de la empresa. Don Roque homenajeó a Rossi poniendo sus iniciales en la nueva cosechadora: nacía la "JMR", una evolución de la 316. Dolly se fue de Firmat y se casó nuevamente, con Jorge Vismara. Tuvo un nuevo hijo: Martín Vismara Vassalli. Pero la desgracia golpearía nuevamente a la familia. En un accidente náutico, se ahogan frente a Colonia Dolly y el pequeño Mauro. Mariana queda huérfana y se hacen cargo de ella sus abuelos don Roque y Españita. Martín se queda con su padre en Buenos Aires. Don Roque no se llevaba bien con su segundo yerno, aunque Martín siempre visitaba a sus abuelos. Los negocios siguen bien hasta la apertura de Martínez de Hoz, cuando ingresan cosechadoras de nueva tecnología. El sacudón es grande, pero la buena demanda de maquinaria agrícola les permite sobrevivir. Pero a fines de los 80 viene la debacle: el campo se queda sin excedente financiero, expoliado por los derechos de exportación en un marco de bajos precios internacionales. En 1988 la fábrica, cubierta de máquinas en stock, termina con una olla popular. Allí aparece el grupo Koner Salgado, que le compra la empresa asociado con Zanello. Don Roque no tenía otra salida, agobiado por las deudas. Pero se queda con un hijuelo: Vassalli Fabril, que hacía los maiceros y repuestos para Roque Vassalli SA. En manos de Salgado, la empresa toma vuelo enseguida. La expectativa despertada por el nuevo gobierno de Carlos Menem es enorme. En agosto del 89' se bate un récord de ventas, con 200 unidades en un mes. Nueve meses después, en mayo de 1990, se llegan a entregar 5 máquinas por día, en este caso del nuevo modelo "1.200", un tremendo salto tecnológico. Pero los problemas del grupo Koner Salgado complican a la empresa, que colapsa en 1992. Fracasan un par de intentos por reactivarla. Mientras tanto, Vassalli, con casi 80 años a cuestas, se decide a iniciar la fabricación de cosechadoras en Vassalli Fabril. Así nace la "Don Roque", que rápidamente pasa a liderar la fabricación nacional. En 1998, fallece Don Roque y Mariana se hace cargo de la empresa. Hoy Vassalli Fabril, a pesar de los altibajos, está produciendo una máquina por día. Pero el mercado da para mucho más. Mariana y Martín van tras ese filón. Como dijo Martín en su emocionado discurso, los ha movido "el llamado de la sangre". (Pesados Argentinos, enero de 2014)