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Mi visita a Jesús Sacramentado

Corazones Católicos En Oración

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Mi visita a Jesús Sacramentado

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Corazones Católicos En Oración
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Hoy Jueves Eucarístico, compartimos esta bella oración para sus visitas a Jesús Sacramentado. Imprímela y llévala contigo. Actos de adoración: Vengo, Jesús mío, a visitarte. Te adoro en el sacramento de tu amor. Te adoro en todos los Sagrarios del mundo. Te adoro, sobre todo, en donde estás más abandonado y eres más ofendido. Te ofrezco todos los actos de adoración que has recibido desde la institución de este Sacramento y recibirás hasta el fin de los siglos. Te ofrezco principalmente las adoraciones de tu Santa Madre, de San Juan, tu discípulo amado, y de las almas más enamoradas de la Eucaristía. Gloria al Padre, gloria al Hijo, gloria al Espíritu Santo. Ángel de mi Guarda, ve y visita en mi nombre todos los Sagrarios del mundo. Di a Jesús cosas que yo no sé decirle, y pídele su bendición para mí. Actos de fe: Creo, Jesús mío, que eres el Hijo de Dios vivo que has venido a salvarnos. Creo que estás presente en el Sacramento del Altar. Creo que estás, por mi amor, en el Sagrario noche y día. Creo que has de permanecer con nosotros hasta que se acabe el mundo. Creo que bendices a los que te visitan, y que atiendes los ruegos de tus adoradores. Creo que eres el viático de los moribundos que te aman para llevarlos al cielo. Creo en Ti, y creo por los que no creen. (Comunión espiritual). Actos de esperanza: Espero en Ti, Jesús mío, porque eres mi Dios y me has creado para el cielo. Espero en Ti, porque eres mi Padre. Todo lo he recibido de tu bondad.Lo malo es mío. Espero en Ti, porque eres mi Redentor. Espero en Ti, porque eres mi Hermano y me has comu­nicado tu filiación divina. Espero en Ti, porque eres mi Abogado que me defiendes ante el Padre. Espero en Ti, porque eres mi Intercesor constante en la Eucaristía. Espero en Ti, porque has conquistado el cielo con tu Pasión y muerte. Espero en Ti, porque reparas mis deudas. Espero en Ti, porque eres el verdadero Tesoro de las almas. Espero en Ti, porque eres tan bueno que me mandas que confíe en Ti bajo pena de condenación eterna. Espero en Ti, porque siempre me atiendes, y me consuelas, y nunca has defraudado mi esperanza. ¡Sagrado Corazón de Jesús, en Ti confío! Actos de caridad: Te amo, Jesús mío, y te amo con todas las veras y como a nadie. Porque Tú me has amado infinitamente, Porque Tú me has amado desde la eternidad. Porque Tú has muerto para salvarme Porque Tú no has podido amar más. Porque Tú me has hecho participante de tu divinidad y quieres que lo sea de tu gloria. Porque Tú te entregas del todo a mi en la Comunión. Porque Tú me das en manjar tu Cuerpo y en bebida tu Sangre. Porque Tú estás siempre por mi amor en la Santa Eucaristía. Porque Tú me recibes siempre en audiencia sin hacerme esperar. Porque Tú eres mi mayor Amigo. Porque Tú me llenas de tus dones. Porque Tú me tratas siempre muy bien, a pesar de mis pecados e ingratitudes. Porque Tú me has enseñado que Dios es Padre que me ama mucho. Porque Tú me has dado por Madre a tu misma Madre. ¡Dulce Corazón de Jesús, haz que te ame cada día más y más! Dulce Corazón de Jesús, sé mi amor. Te amo por los que no te aman. Te amo por los que nunca piensan en Tí. Te amo por los que no te visitan. Te amo por los que te ofenden e injurian. ¡Que pena por esto! Te amo y te digo con aquel tu siervo: ¡Oh Jesús, yo me entrego a Ti para unirme al amor eter­no, inmenso e infinito que tienes a tu Padre celestial! ¡Oh Padre adorable! Te ofrezco el amor eterno, inmenso e infinito de tu amado Hijo Jesús, como mío que es. Te amo cuando tu Hijo te ama. Actos de contrición: ¡Jesús mío, misericordia! Jesús mío; te pido perdón por los muchos pecados que he cometido durante mi vida. Por los de mi niñez y adolescencia. Por los de mi juventud. Por los de mi edad adulta. Por los que conozco y no conozco. Por lo mucho que te he disgustado con ellos. Por lo mal que me he portado contigo. Siento mucho haberte ofendido. ¡Perdóname, perdóname, perdóname! Perdóname según tu gran misericordia. Perdóname por lo ingrato que he sido para Ti. Perdóname y no quieras ya acordarte de mis pecados. Perdóname y limpia mi alma de toda basura e infidelidad. Perdóname y ten misericordia de este pobre pecador. Perdóname, porque estoy muy arrepentido. Perdóname, que deseo ser bueno en adelante con tu divina gracia. Perdóname y aparta tu rostro de mis ingratitudes. Perdóname, que causan mucho miedo mis pecados. Perdóname, porque me reconozco pecador y reo. Perdóname, porque no obstante Tú sabes que te quiero mucho. Jesús, sé para mí Jesús. Madre mía, intercede por mí ante tu divino Hijo Jesús. ¡Dulce Corazón de María, sé mi salvación!