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Evangelio Diario 21 de septiembre Mons Enrique Diaz Diaz

Podcast Catolicos en Camino

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Evangelio Diario 21 de septiembre Mons Enrique Diaz Diaz

4 просмотра · 10 дн. назад
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21 septiembre San Mateo Apóstol y evangelista Efesios 4,1-7.11-13: “Él fue quien concedió a unos ser apóstoles y otros, evangelizadores” Salmo 18: “El mensaje del Señor resuena en toda la tierra” San Mateo 9,9-13: “Sígueme. Él se levantó y lo siguió” Aunque los evangelios recorrieron un largo camino antes de ser escritos, nos quedan imágenes muy bellas que parecen tomadas de primera mano. El precioso pasaje que hoy nos ofrece San Mateo sintetiza las características que encierra su llamado y que pueden ser del llamado de toda persona. Mateo es un recaudador de impuestos. Los recaudadores de impuestos gozaban de no muy buena fama entre los israelitas, eran vistos como aliados de un gobierno opresor, mientras ellos con frecuencia aprovechaban la situación para enriquecerse. Por eso los consideraban pecadores, traidores e impuros. Y precisamente a él es a quien llama Jesús para que forme parte de sus más cercanos discípulos, aunque le genere las críticas y desprecio de los fariseos y escribas. Es la iniciativa de Jesús para ir en busca de los despreciados y tenidos en menos. Mateo está dispuesto a seguir a Jesús y vaya que para él no sería fácil. Cuando se tiene una posición y unas propiedades, el seguimiento se torna más difícil. Pero Mateo con su ejemplo nos enseña las condiciones y consecuencias que trae el seguimiento de Jesús. Finalmente lo encontramos junto a otros pecadores y publicanos comiendo con Jesús como una señal del banquete al que todos somos invitados. La vocación de Mateo es el paradigma de la vocación de todo cristiano. Hoy Jesús sigue pasando en torno a nuestras mesas y a nuestros negocios. Nos mira con misericordia y espera que dejemos todo lo que nos ata para que podamos participar y convivir en la mesa de la fraternidad. No podemos despreciar esa invitación que nos hace Jesús, no es un seguimiento opcional, es vital para cada uno de nosotros. Sintamos cómo Jesús pasa a nuestro lado, nos mira con amor y también nos dice: “Sígueme”. Dejemos nuestros negocios particulares y entusiasmémonos por el proyecto de Jesús. De su mano, con su cariño por nosotros pecadores, vayamos, como Mateo, a anunciar el Reino de los Cielos.