LAS DEFENSAS DE SANCHO EL MAYOR . Explorando el misterioso Castillo de Marcuello
“Viajero en el Tiempo | Historia y Geopolítica”
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LAS DEFENSAS DE SANCHO EL MAYOR . Explorando el misterioso Castillo de Marcuello
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En las alturas de la Sierra de Marcuello, en la Hoya de Huesca, se esconden las ruinas de una fortaleza que durante siglos dominó uno de los paisajes estratégicos del Aragón medieval. En este vídeo me desplazo hasta allí para explorar personalmente sus restos y descubrir qué historia se esconde detrás de sus muros.
El Castillo de Marcuello se levanta sobre un espectacular espolón rocoso desde el que se controlan visualmente el valle del Gállego y la zona de la Sotonera. Su posición no fue casual: durante la Edad Media estas tierras formaban parte de un espacio fronterizo en el que las fortalezas, torres y asentamientos desempeñaban un papel fundamental en la defensa y expansión de los territorios cristianos.
La historia de Marcuello puede ser incluso más antigua de lo que parecen indicar sus actuales ruinas. El recinto amurallado presenta unas características constructivas muy diferentes de las de la gran torre central, y algunos investigadores han planteado que pudiera tratarse de una fortificación andalusí del siglo X, posiblemente de época califal. Pero esta interpretación no está confirmada, por lo que debemos considerarla una hipótesis y no una certeza.
Lo que conocemos con mayor seguridad es la fortaleza cristiana del siglo XI. La primera referencia documental conocida corresponde a 1057, cuando el rey Ramiro I de Aragón aparece en Marcuello. La torre pudo comenzar a construirse durante su reinado, mientras que la mayor parte de la obra conservada se ha relacionado con su hijo Sancho Ramírez, en el último tercio del siglo XI.
Y aquí aparece también la figura de Sancho III el Mayor, cuya política de consolidación y expansión de los territorios pirenaicos constituye el contexto histórico en el que debemos situar el desarrollo de este sistema defensivo. Marcuello formaba parte de un paisaje estratégico en el que también encontramos otras grandes posiciones como Loarre. Algunas investigaciones relacionan las primeras fases de las fortificaciones de esta zona con la época de Sancho el Mayor, aunque las diferentes construcciones deben estudiarse individualmente y no atribuirse automáticamente al monarca.
La fortaleza que todavía podemos reconocer era relativamente pequeña, pero extraordinariamente poderosa para su función. El recinto tenía aproximadamente 25 por 30 metros, y en su interior se levantaba una enorme torre rectangular de unos 11 por 9 metros, dividida en cuatro niveles. Los pisos superiores tenían una clara función defensiva y contaban con vanos que permitían acceder a estructuras de madera, probablemente cadalsos, desde los que se podía defender la torre.
Pero Marcuello no era solamente un castillo.
Junto a la fortaleza encontramos la pequeña ermita de la Virgen de Marcuello, situada aproximadamente veinte metros al sur de la torre y fuera del recinto amurallado. Su origen se encuentra en una iglesia románica medieval de una nave, ábside semicircular y cripta, probablemente construida durante el siglo XII y relacionada con la propia fortaleza. El edificio que vemos actualmente conserva elementos medievales, pero también importantes modificaciones realizadas en el siglo XVII.
Y unos doscientos metros al norte aparece otro vestigio extraordinario: la ermita de San Miguel. Sus restos pertenecen a una iglesia románica tardía de la que todavía se conservan el ábside y el primer tramo de la nave. Se ha planteado que pudo ser la iglesia parroquial del antiguo pueblo medieval de Marcuello.
Porque sí: junto al castillo existió una población medieval.
Durante siglos hubo aquí casas, habitantes, campesinos, pastores, soldados y una comunidad organizada alrededor de la fortaleza. Con el paso del tiempo, sin embargo, el antiguo núcleo de Marcuello fue perdiendo población. En 1488 todavía estaba habitado, pero posteriormente sus vecinos fueron descendiendo hacia Sarsamarcuello y Linás de Marcuello, los dos núcleos que acabarían conservando la memoria de aquel antiguo territorio.
La fortaleza también fue perdiendo su función militar a medida que la frontera cristiana avanzaba hacia el sur. Lo que había sido una posición estratégica de frontera terminó convertido en un lugar abandonado, mientras las iglesias y las tradiciones religiosas mantenían viva parte de su memoria.
Incluso hoy, la Virgen de Marcuello continúa vinculada a la memoria de las poblaciones cercanas, que conservaron durante generaciones las tradicionales rogativas y peregrinaciones hasta este lugar.
En este vídeo no solo voy a recorrer unas ruinas. Voy a intentar reconstruir la historia de un lugar que fue frontera, fortaleza, aldea y espacio religioso, y que todavía conserva entre sus piedras las huellas de casi mil años de historia.
Ésta es la historia del Castillo de Marcuello.