INUYASHA CAP73
animetronic-.1234
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INUYASHA CAP73
52 просмотра · 6 дней назад
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Kikyo reúne un grupo de niñas, entre ellas Sayo, para explicarles cómo reconocer distintas plantas medicinales y para qué sirve cada una, mientras Seikai y su Discípulo la espían desde los arbustos. El monje asegura que Kikyo no es humana ante la incredulidad de su alumno. Kikyo descubre al monje y lo llama, Seikai se acerca despreocupadamente mientras Kikyo dice que la han estado observando por un tiempo bastante largo, Seikai dice que es por la enorme belleza de la mujer. Kikyo responde que debe estar bromeando y Seikai deja caer un pergamino y le pide a Kikyo que lo recoja, tendiendo una trampa con un escrito sagrado que repele demonios, que al ser tocado por un demonio, éste revelaría su verdadera forma de inmediato. Kikyo toma el pergamino y lo devuelve al monje quien se sorprende porque nada ocurrió, la sacerdotisa le dice que debe tener una escritura muy valiosa y le entrega el pergamino que al ser recibido por Seikai genera una fuerte reacción de luz a través de su cuerpo. El discípulo de Seikai mira atónito y Kikyo reúne a las niñas para retirarse. Seikai describe la sensación de cientos de rayos de luz atravesando su cuerpo y su discípulo se acerca a preguntarle qué ocurrió, ambos miran el pergamino y notan que la escritura había desaparecido, deduciendo que Kikyo rechazó la escritura sagrada y fue capaz de devolver el efecto al monje. Seikai comienza a exclamar que Kikyo es un demonio u otro tipo de ser de gran poder, así que llama a la sacerdotisa y le dice que independiente de los asuntos pendientes que tenga debe volver a su mundo, que no puede permanecer en el mundo de los humanos y debe regresar al lugar al que pertenece. Las niñas comentan que el monje es extraño y se despiden de Kikyo. Sayo le pregunta a Kikyo si volverá a enseñarles sobre las plantes medicinales, ya que no quiere que se vaya. Kikyo pregunta a Sayo si le agrada, a lo que Sayo sin dudar responde que sí, gracias a esto Kikyo dice que cuidará de Sayo como si fuera su hermana menor. Kikyo asegura que le gustaría permanecer junto a ella, pero que es cuestión de tiempo.
Miroku, mientras tanto, en una mansión, habla con un señor que asegura que hay un demonio que roba las almas de las mujeres que mueren y que por eso no pueden descansar en paz, además de que muchas personas lo han visto por sí mismas. El señor le dice a Miroku que ya es suficientemente trágica la muerte de la princesa como para que sus almas sean robadas. Miroku promete al señor que protegerá las almas de la princesa sin fallar.
Inuyasha reclama que no le gusta permanecer al interior de la mansión cuidando el cuerpo de la princesa mientras no sabe donde se encuentra Miroku, quien junto a Shippo había seguido al señor feudal para ver a la princesa más joven que a juzgar por el cuerpo de la princesa mayor debía ser muy linda según Miroku. Inuyasha dice que Miroku es un degenerado, pero Kagome lo justifica diciendo que la mitad de eso es para obtener comida y hospedaje, además piensa que Miroku los dejó solos con la princesa deliberadamente y se asusta acercándose cada vez más a Inuyasha quien se lo toma con asombro. Kagome además dice estar asustada porque parece que el cuerpo de la princesa se moviera cada segundo, Inuyasha pregunta si "eso es todo" y Kagome le dice a Inuyasha si está pensando algo indecente en ese momento con mirada inquisidora, Inuyasha comienza a discutir con Kagoe a raíz de su comentario, mientras Miroku algo desconcertado dice que debe irse porque le preocupa la princesa mayor, mientras Shippo lo mira con ironía ya que sólo intentaba huir de la princesa menor que no era tan linda como esperaba. En otra habitación Inuyasha le decía a Kagome que era una malpensada, de pronto el cuerpo de la princesa mayor comienza a levantarse y una Shinidamachu comienza a robar las almas de la princesa, Inuyasha lo corta con Colmillo de Acero, protegiendo las almas de la princesa. Inuyasha piensa que fue demasiado fácil, pero Kagome mira por el balcón y observa una gran cantidad de Shinidamachu por la aldea que portaba cada una un alma robada. Miroku también se asoma al balcón con la princesa menor colgándole de un brazo y dice que hay que recuperarlas de inmediato. En la casa a orillas de la aldea Sayo no puede dormir pensando que Kikyo no se ve bien, así que sale de la casa para seguirla. Kikyo se para frente al lago de la aldea, con Sayo observándola desde unos arbustos, entonces Sayo recuerda las palabras de Seikai pensando que Kikyo en realidad podía ser un demonio. Las Shinidamachu llegan con las almas para Kikyo a orillas del lago y Kikyo se alimenta de las almas muertas de las muejres miserables pensando en reunirse pronto con Inuyasha mientras Sayo la espía asustada.