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LA RAZÓN POR LA QUE NO PROSPERAS | Donald Franz predica sobre cómo mejorar tu carácter

Fortaleciendo Familias con Donald Franz

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LA RAZÓN POR LA QUE NO PROSPERAS | Donald Franz predica sobre cómo mejorar tu carácter

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Fortaleciendo Familias con Donald Franz
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El curso "Bendiga a sus Hijos" te enseña lo que significa bíblicamente bendecir a tus hijos con intención: cómo proclamar sobre ellos la palabra, las promesas y los valores de Dios, y el efecto que esa bendición deja en su destino. Ideal para poner orden en lo más importante: tu familia. Para acceder al curso "Bendiga a sus Hijos", debes hacerte primero miembro aquí:    / @enfoquealafamiliaoficial   Si ya eres miembro, puedes acceder directamente al curso "Bendiga a sus Hijos" aquí:    • Curso: Bendiga a sus Hijos   Mira también el video "El poder de tus palabras en tu matrimonio", donde Donald Franz comparte cómo bendecir tu casa con lo que hablas:    • EL PODER DE TUS PALABRAS EN TU MATRIMONIO....   Escríbenos: fortaleciendo@enfoquealafamilia.com Suscríbete a mi canal haciendo click:    / @donaldfranz   ¿Deseas ser un patrocinador de este canal y permitirnos seguir ayudando a muchas familias con estos mensajes? Te invitamos a ingresar aquí:    / @enfoquealafamiliaoficial   Conectémonos por FACEBOOK: https://linktw.in/jJbAgH INSTAGRAM:   / donaldfranz.oficial   RESUMEN DEL PODCAST Muchas veces la bendición de Dios no llega por falta de oración, sino por el desorden en el que vivimos. A partir de Génesis 1, donde Dios primero ordena el caos y después llena la tierra, Donald Franz explica que el orden precede a la bendición: Dios no derrama provisión, salud ni prosperidad sobre una vida desordenada. ¿Por qué Dios no me bendice ni me deja prosperar? → Según Génesis 1:2, la tierra estaba desordenada y vacía; el desorden produce vacío y bloquea la bendición. → Muchos problemas en las finanzas, el matrimonio y la salud no vienen del diablo, sino del propio desorden. → Dios primero ordena y después trae plenitud, como cuando Jesús mandó sentar a la multitud en grupos antes de multiplicar los panes. → Donde el enemigo no logra destruirte ni llevarte a pecar, lo que hace es desordenarte. ¿Qué áreas de mi vida necesito ordenar? → La vida espiritual: tener un horario fijo de oración y lectura. → El tiempo, la casa y las finanzas: definir horarios, limpiar el hogar y vivir con un presupuesto. → Las emociones y el descanso: una agenda saturada devuelve cansancio e irritabilidad. → Los límites sanos con el sexo opuesto, en lo que se habla, se escribe y se piensa. → Lo físico: descanso, agua y comida saludable. ¿Cómo se relaciona el orden con la bendición de mi familia? → El cansancio y el desorden hacen que uno llegue a casa a gruñir y le dé a su familia solo lo que le sobra. → Un matrimonio con prioridades desordenadas avanza hacia el divorcio sin darse cuenta. → Dios es celoso de sus recursos y no los entrega a malos administradores. → Cuando pones orden, Dios llena tu casa de bien y sostiene lo que te entrega. No se trata de orar más, sino de ordenar la vida. Dios es un Dios de orden que llena todo espacio que le preparamos, y por eso el trabajo empieza donde está el desorden: el horario de oración, el tiempo, la casa, las finanzas, el descanso y los límites. Dios es celoso de sus recursos y no los entrega a malos administradores; cuando alguien pone orden, Dios llena su casa de bien y sostiene lo que le entrega.