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"Proverbios 15:31."

“Casa de Adoración en Cristo Jesús”

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"Proverbios 15:31."

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“Casa de Adoración en Cristo Jesús”
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Escrito esta, "El oído que escucha las amonestaciones de la vida, Entre los sabios morará." Proverbios 15:31, Señor Jesús gracias por enseñarnos el valor de tener un corazón enseñable y humilde. La expresión "amonestaciones de la vida" se refiere a las correcciones, consejos, advertencias y enseñanzas que recibimos de Dios, de Su Palabra y de personas sabias que Él pone a nuestro alrededor. Entre los sabios morará: Significa que quien sabe escuchar y aprender no solo adquiere entendimiento, crece en sabiduría se gana un lugar de honor, respeto y comunión junto a las personas sabias. Su destino es habitar en la sabiduría y caminar bajo la bendición y la voluntad de Dios.  Mensaje central es: La persona que acepta la corrección, aprenderá a mantener un corazón humilde y un oído atento para recibir la instrucción que Dios que a través de su Palabra y de otras personas donde están caminando junto a los sabios y crecerá en madurez espiritual. En pocas palabras: Quien acepta de buen corazón una corrección y consejos caminara demostrando verdadera sabiduría. Reflexión: Vivimos en una época donde muchas personas desean hablar, pero pocas desean escuchar. Sin embargo, Dios nos enseña que el crecimiento espiritual comienza cuando tenemos un corazón dispuesto a aprender. Aceptar una corrección no siempre es fácil. A veces nuestro orgullo se siente herido cuando alguien nos señala un error. Pero el sabio entiende que una corrección hecha con amor puede evitar muchos sufrimientos en el futuro. Como padres, también tenemos la responsabilidad de enseñar a nuestros hijos a escuchar consejos. La disciplina, la orientación y la enseñanza son expresiones del amor de Dios para protegerlos y guiarlos por el camino correcto. Así nosotros a nuestros hijos es la manera de demostrar nuestro amor porque nuestro. Propio Señor Jesús, aun siendo perfecto, escuchaba al Padre y vivía en obediencia. Cuánto más nosotros necesitamos mantener un corazón dispuesto a aprender y ser enseñables cada día. Espíritu Santo guía nuestro oídos y corazón para recibir con amor tus enseñanzas.  Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; y arranque de nuestro ser todo rastro de orgullo o terquedad que nos impida escuchar tu voz y hacer Tu voluntad.