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dino blopy

Coyote96wasio

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dino blopy

12 просмотров · 4 дн. назад
Coyote96wasio
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Era domingo, y Blopy paseaba por el parque con su abuelo. El abuelo caminaba despacito, con su bastón y su cárdigan azul, y siempre tenía una historia para todo. —¡Abuelo, apúrate! —gritó Blopy, corriendo adelante. —Las mejores cosas llegan sin prisa, Blopy —rió el abuelo. De pronto, entre la hierba, algo brilló. Ting. Blopy se agachó y encontró un collar viejo, con un cordón café y huesitos pequeños de color crema. —¡Abuelo, mira lo que encontré! Capítulo 2: La historia del abuelo El abuelo se sentó en una banca, tomó el collar y lo miró con ojos de recuerdo. —Hace mucho tiempo vi uno igual —dijo—. Dicen que estos huesitos eran de dinosaurios. —¿¡Dinosaurios!? —Blopy abrió la boca y los ojos como platos, con estrellitas brillando en ellos. El abuelo sonrió, le puso el collar en el cuello y le guiñó un ojo. —Este collar siempre vuelve con quien sabe cuidarlo. Capítulo 3: El armario brilla Esa tarde, Blopy corrió a su cuarto. Se sentó en la cama con su lupa y contó los huesitos: uno, dos, tres, cuatro, cinco... y un espacio vacío donde parecían faltar más. De pronto, el collar se puso tibio. Después, una luz dorada se coló por las rendijas del armario, como una linterna escondida entre la ropa. Blopy se acercó despacito, con el corazón haciendo tum, tum, tum. Puso la mano en la manija, respiró hondo y abrió la puerta. ¡ZAAAS! Capítulo 4: Aquí ya llegaste, Blopy Un túnel de luz se abrió ante él, y Blopy cayó suavemente en un mundo de helechos gigantes, con un volcán lejano que echaba humito y un cielo naranja. —¿Hola...? —dijo, un poco nervioso. Detrás de unos helechos asomó una cabeza enorme, verde y sonriente. —¡Rawr! —dijo el dino, bajito y contento. Y entonces salieron más dinos: uno volador, uno chiquitito, uno que chapoteaba... Todos rodearon a Blopy cantando: