Перейти к содержимому

José de Torres: Bosques umbrosos (Cantada humana, S. XVIII)

Psalle et Sile

0:00 / 0:00

José de Torres: Bosques umbrosos (Cantada humana, S. XVIII)

436 просмотров · 5 месяцев назад
Psalle et Sile
968 подписчиков
436 просмотров · 5 месяцев назад
José de Torres y Martínez Bravo (Madrid, 1670 - ibidem, 1738) fue un maestro de capilla, teórico, editor, compositor y organista español perteneciente al período barroco. Torres fue uno de los compositores más importantes de dicho período en el mundo hispánico. Aunque una parte importante de su producción debió de extraviarse al fallecer y en el incendio del Real Alcázar de Madrid, sus obras conservadas demuestran que alcanzó un completo dominio del nuevo estilo italiano, aún sin dejar de lado la tradición hispánica de la que bebía, lo que le llevó a ser el principal responsable de la renovación de la música española a principios del siglo XVIII. En 1699, bajo el amparo de Carlos II, fundó la Imprenta de Música, la única con esa especialización en España. Bajo su dirección, editó buena parte de los mejores tratados teóricos de su época en el país, entre los cuales sobresale su Reglas generales de acompañar en órgano, clavicordio o arpa (1702), el primer tratado de bajo continuo publicado en España, que reeditó en 1736. La música de José de Torres fue muy apreciada en su época hasta el punto de atravesar fronteras en Europa (Portugal, Italia, Inglaterra, etc.) e incluso llegar a los virreinatos americanos, en cuyos archivos se conserva gran parte de su obra. .-.-. La cantada española es la adaptación a las necesidades propias de los compositores del Barroco español del género musical conocido como cantata que se originó en la Italia de principios del siglo XVII. La cantada española comparte características funcionales y formales con los villancicos, tonos y solos en el empleo de estribillos y coplas, y con las cantatas italianas y francesas en el uso de recitados y arias y esquemas da capo. La estrecha relación que guardan las cantadas con los tonos humanos (canciones de texto y contenidos profanos) y los tonos divinos (de carácter religioso) son el origen de sus diversas tipologías. Desde el punto de vista formal, la cantada española añade como peculiaridad la inclusión eventual de diversas secciones de métrica variada que, junto con recitados y arias, comprenden introducciones, fugas, arietas, minués, alegres, graves, estribillos, coplas y seguidillas, que se combinan con absoluta libertad. Las estructuras más complejas se suelen encontrar en las dos primeras décadas del siglo XVIII, período tras el cual evoluciona a formas más sencillas constituidas tan solo por un recitado y un aria. — Información extraída de: https://acortar.link/gk4Rqz .-.-. Disco: Torres: 'Spanish Solo Cantatas'. Intérpretes: → Al Ayre Español, conjunto musical. → Marta Almajano, soprano. → Eduardo López Banzo, director. .-.-. Transcripción: Sin transportar. Afinación de la grabación: 415 Hz. .-.-. Letra: [Portada] (0:00) [I. Estribillo: Bosques umbrosos] (0:16) Bosques umbrosos, selvas alegres, pájaros dulces, aves y fuentes, riscos, arroyos, brutos y peces: pues sabéis amar, oíd a un ausente que triste se queja, suspira y padece, y en tal dolor, y en tan esquiva suerte, no halla alivio a su mal, aunque se queje. [II. Coplas: De Lisi me lamento] (2:10) De Lisi me lamento, desvíos siento ausente, siendo ella quien los causa; que pueden las deidades ser crüeles... [III. Recitado: Y, pues este tormento] (3:01) Y, pues este tormento motiva más mi grave sentimiento, y Lisi, con mi amor más inhumana, se ostenta cada día más tirana, ahóguese el dolor con que respiro, y, exhalando mi aliento en un suspiro, repita mi quebranto al compás de sus penas y mi llanto, viendo mi triste suerte, que su alivio, en su pena, es ya la muerte. [IV. Area: Acabe mi amor] (4:07) Acabe mi amor, fallezca mi fe y muera de fino mi fiel padecer, pues de esto consigo no ver que el laurel a que yo aspiraba de mí ausente esté. [Da capo del aria] (5:55) [V. Seguidillas: Pero, ¿qué digo...?] (7:20) Pero, ¿qué digo, ¡ay, pena mía!, si con mis ansias lucha mi vida? [VI. Grave: Muere, corazón] (8:14) Muere, corazón, y en mal tan severo llora, gime, suspira, pena sin remedio; y en tristes ayes dile a tu dueño que, ya que no oye lo que me quejo, sepa que en tanto mal por ella muero.