Alhan - Paranoia [Prod. Marmaster]
ALHAN
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Alhan - Paranoia [Prod. Marmaster]
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ALHAN
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Un hombre en un bar sospecha que el tipo que está sentado a su lado es un pervertido que lo está acosando. Después descubre que es algo mucho peor.
Una canción de rap sobre el trastorno mental de la paranoia.
Servicio de mezcla y masterización: greenamixer@gmail.com
Instagram/TikTok:
Alhan:@alhan_green
Productor: @hiphop360now
Ilustraciones y video: eggsygraphlcs
Capítulos:
00:00 Introducción
00:26 Encuentro con el cantinero
00:48 Aparece un gordo pervertido
01:33 Interludio
01:58 Una verruga gigante
02:19 El gordo es un criminal
02:30 Si es feo tiene que ser malo
02:41 El tipo enorme lleva un arma
02:52 Un sicario nervioso
03:14 Comportamiento demencial
03:30 El gordo es golpeado
03:39 El cantinero cuenta su versión de los hechos
Letra:
En aquella ocasión me sentía
Completamente devastado
Por motivos que ahora mismo me son indiferentes
Me apetecía beber algo
No sé si para sentirme vivo o para sentirme muerto
El caso es que
Elegí aquel bar
Por razones que hubieran desagradado a otros
Era de noche y yo era el único en ese lugar
El cantinero me dio un trago para comenzar
El vaso sucio y pegajoso pero me dio igual
Mi vida ya era un basurero, no podía empeorar
Y el cantinero abrió la boca para elogiar
Mi barba, pero supe que era sólo un truco más
Para venderme alcohol barato en mayor cantidad
Le dije gracias y en mi mente lo empecé a insultar
Pero aún hay más, más, más y más
Al poco tiempo un tipo gordo se metió en el bar
Y caminó más, más y más
Hasta sentarse justo al lado, junto a mi lugar
Y el tipo ni siquiera me miró, pero aun así lo saludé
Y el gordo no me contestó, por lo que entonces me indigné
Traté y traté, le hablé cortés, pensé tal vez la voz no alcé
Grité y grité, no volteó a ver, y allí mis dientes apreté
Comenzó a beber gran cantidad de alcohol
Empezó a perder la cuenta y el control
Luego de reojo miró mi entrepierna sin pudor
Sus labios humedeció y su ceja levantó
Un pervertido, que comenzaba a estresarme
Pero era tímido, por eso iba a embriagarse
Quería conseguir valor y acercarse a hablarme
Porque su clara intención sólo era ligarme
Sentí repulsión al imaginarme dentro de sus fantasías más perversas
Lo miré disimuladamente y en su cara se dibujaba una sonrisa espantosa
Cualquiera pensaría que tiró su vaso por accidente
Pero para mí era claro que lo hizo intencionalmente
Porque le molestaba el hecho de que yo supiera lo que estaba planeando
Empezó a inquietarme, era un tipo muy raro
Comenzó a mirarme sin ningún reparo
Y aunque logró incomodarme, la verdad no fue tan malo
Como percatarme del maldito grano
Era una verruga viviendo allí en su mejilla
Gigantesca como un oso, indeseable como el SIDA
Repugnante y asquerosa, cualquier cosa yo daría
Por borrarla de mi mente, pues me acosa día tras día
Pero hay más, empezó a rascarse las pelotas sin parar
Y eso sólo lo hace un niño, un loco o alguien que hace el mal
Él no era un paciente de algún hospital mental
Tampoco parecía infante, entonces era un criminal
Y lo confirmé cuando lo empecé a observar
Sus dientes parecían puestos en esa boca al azar
Rasgos toscos, bruscos y ojos fuera de lugar
Espantaba, y alguien bueno no debería de aterrar
Comenzó a tocar la bolsa de su pantalón
Y alcancé a mirar en ella algo que me preocupó
Un mango metálico, era un arma, sí, señor
Y ahora todo hacía sentido, el rompecabezas cuadró
Un asesino a sueldo con una misión
Ponerle fin a mi vida en ese bar de perdición
Lo noté empapado, lleno de sudor
Creo que era su primer día en el oficio de matón
Luego se paró y a mí se acercó
Jadeaba y balbuceaba palabras sin comprensión
Se señaló el bolsillo con una extraña expresión
Él era una amenaza, fue mi única explicación
Se le salían los ojos, su cara se deformó
Le saltaban las venas y se le cambió el color
Se sujetaba el cuello con gran desesperación
Sacó su lengua asquerosa y hacia mí se abalanzó
No entendí qué pasaba, pero aquello me asustó
Parecía que iba drogado y excitado aquel matón
No podía arriesgarme ante aquella situación
Por eso es que en ese instante lo golpeé sin compasión
[Cantinero cuenta su versión de los hechos]
–Oiga, ¿no se enteró que madrearon a Nachito?
–¿Cuál Nachito, oiga?
–Sí, Nachito, el que tiene problemas de audición.
–¿Nachito?
–El que no puede hablar bien y tampoco escucha, que habla con señas y… Ese Nachito.
–Sí, sí, sí.
–«Pos» haga de cuenta que el otro día estaba sirviendo los tragos aquí en el bar, como siempre, y de pronto llegó… Llegó, se tomó sus cervecitas, todo a toda madre, y en eso que le da un ataque de asma.
¿Ya ve que está gordito? pos se le atoró el inhalador en la bolsa, no lo podía sacar y se estaba ahogando, entonces le «pedió» ayuda al otro tipo que estaba a un lado, le estaba haciendo señas, «pos» como pudo, ¿no? Tratando de comunicarse.
–¿Y luego?
–«Pos» no sé, no le entendería o no sé que pasó, y de la nada que le suelta un «gonpanazo». No, pero buen «golpazo», lo tiró al suelo, ya se nos estaba muriendo Nachito.
-Hijo de la chingada, no, no.