Proyecto Residencial en Martorell (Barcelona), por Jordi Pont (HORMIPRESA)
Andece Prefabricado Hormigon
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Proyecto Residencial en Martorell (Barcelona), por Jordi Pont (HORMIPRESA)
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Andece Prefabricado Hormigon
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La presentación de Hormipresa en el Foro Técnico ANDECE 2026 muestra, a través de diferentes proyectos reales, cómo abordar la construcción industrializada con prefabricados de hormigón desde el diseño y la ingeniería hasta la fabricación y el montaje en obra.
Uno de los casos principales es el Edificio Fórum de Martorell, un proyecto de 77 viviendas VPO, con planta baja más seis plantas y dos sótanos, tres cajas de escaleras y aproximadamente 3.200 m² bajo rasante y 9.700 m² sobre rasante.
El proyecto permite analizar diferentes soluciones industrializadas. Los balcones se resuelven mediante losas autoportantes pretensadas, incluyendo piezas recortadas y especialmente diseñadas para su posterior montaje. La estructura vertical emplea pilares prefabricados de 30 × 60 cm, y de 40 × 60 cm en los sótanos, con soluciones específicas para garantizar la continuidad y conexión entre pilares, vigas y forjados.
Los forjados se ejecutan con placas alveolares de 20 cm de HP40 y una capa de compresión de 5 cm de HA25, con longitudes de 7 o 9 m. Se combinan con jácenas de aproximadamente 7 m, con 20 cm de descuelgue constante, prescindiendo de ménsulas y con una altura entre plantas de 3,05 m.
Otro aspecto destacado son los núcleos de comunicación, realizados con elementos prefabricados de 25 cm y HA50. Se presentan diferentes soluciones de conexión —atornilladas, húmedas y ranuradas— y se presta especial atención a las juntas a cortante secas. Los modelos tridimensionales y las fotografías de obra muestran también la resolución de las cajas de escaleras y ascensores, combinando paneles, descansillos y tramos prefabricados.
La industrialización alcanza igualmente a la fachada de obra vista, cuyos detalles muestran la coordinación necesaria entre cerramientos, estructura y forjados. Todo ello pone de manifiesto la importancia de estudiar previamente las interfaces y encuentros entre los distintos sistemas.
La presentación dedica también especial atención a los medios y secuencias de montaje. La posición de las grúas, sus radios de alcance, el peso y dimensiones de las piezas, los espacios disponibles y el orden de colocación deben considerarse desde la fase de proyecto. En Martorell se analizan las limitaciones de la grúa móvil y la posible utilización alternativa de grúas torre, demostrando que la logística de montaje puede llegar a condicionar las propias decisiones de diseño.
Como segundo ejemplo se presenta un edificio en Esplugues de Llobregat, de 15+3 plantas y unos 11.000 m², donde se plantea una estrategia de montaje planta a planta. Este caso evidencia que la industrialización debe adaptarse a las características específicas de cada edificio y que no existe una única solución aplicable a todos los proyectos.
La presentación concluye planteando qué significa realmente industrializar una obra. No consiste únicamente en sustituir elementos ejecutados in situ por componentes fabricados previamente, sino en transformar la forma de proyectar y organizar la construcción.
Industrializar implica adelantar recursos técnicos a las fases de anteproyecto y proyecto, incrementar la dedicación antes del inicio de la obra y anticipar decisiones que en la construcción tradicional suelen resolverse durante la ejecución. También exige especializar los recursos técnicos, entendiendo que el lenguaje industrial presenta condicionantes diferentes al de la construcción residencial convencional.
A ello se suma la necesidad de formar a los prescriptores para adaptar mejor los proyectos a las posibilidades del prefabricado. Arquitectos, ingenieros, fabricantes y constructores deben trabajar de forma coordinada desde etapas tempranas, integrando diseño, estructura, instalaciones, fabricación, transporte y montaje.
En definitiva, los proyectos presentados muestran que el potencial de los prefabricados de hormigón no reside únicamente en fabricar fuera de obra, sino en aplicar una metodología basada en la planificación, anticipación, especialización y coordinación. Industrializar supone trasladar una mayor parte del esfuerzo hacia las primeras fases del proyecto para conseguir posteriormente una ejecución más organizada, previsible y eficiente: diseñar antes para construir mejor.