1976 Martes 1 de Septiembre de 2026 El Último Viaje Desde Galilea – 1era Parte…
Donald Alfonso Talavera
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Donald Alfonso Talavera
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Martes 1 de Septiembre de 2026
Amados Hermanos y Amigos que nos Escuchan, tengan cada uno de vosotros Paz, Salud y Bendición en esta Bendecida mañana de martes en nombre de Cristo Jesús Señor Nuestro…
Hoy Iniciamos la Lectura del Capítulo 53 del Libro “El Deseado de Todas las Gentes”
Titulado: El Último Viaje Desde Galilea – 1era Parte…
Este Capítulo Está Basado en el Libro de Lucas 9:51-56; 10:1-24.
Al acercarse el fin de su ministerio, cambió Jesús su manera de trabajar. Antes, había procurado rehuir la excitación y la publicidad. Había rehusado el homenaje del pueblo y pasado rápidamente de un lugar a otro cuando el entusiasmo popular en su favor parecía volverse ingobernable. Vez tras vez había ordenado que nadie declarase que Él era el Cristo.
En ocasión de la fiesta de las cabañas, su viaje a Jerusalén fué hecho secreta y apresuradamente. Cuando sus hermanos le instaron a presentarse públicamente como el Mesías, contestó: “Mi tiempo aún no ha venido”. Hizo su viaje a Jerusalén sin ser notado, y entró en la ciudad sin ser anunciado ni honrado por la multitud. Pero no sucedió así en ocasión de su último viaje. Había abandonado a Jerusalén por una temporada a causa de la malicia de los sacerdotes y rabinos. Pero ahora regresó de la manera más pública, por una ruta torcida y precedido de un anunció de su venida, que no había permitido antes. Estaba marchando hacia el escenario de su gran sacrificio, hacia el cual la atención del pueblo debía dirigirse.
“Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del hombre sea levantado”. Como los ojos de todo Israel se habían dirigido a la serpiente levantada, símbolo de su curación, así los ojos debían ser atraídos a Cristo, el sacrificio que traería salvación al mundo perdido.
Era un concepto falso de la obra del Mesías y una falta de fe en el carácter divino de Jesús, lo que había inducido a sus hermanos a instarle a presentarse públicamente al pueblo en ocasión de la fiesta de las cabañas. Ahora, con un espíritu semejante a éste, los discípulos quisieron impedirle hacer el viaje a Jerusalén. Recordaban sus palabras referentes a lo que había de sucederle allí, conocían la hostilidad implacable de los dirigentes religiosos, y de buena gana hubieran disuadido a su Maestro de ir allá.
Para el corazón de Cristo, era una prueba amarga avanzar contra los temores, los desengaños y la incredulidad de sus amados discípulos. Era duro llevarlos adelante, a la angustia y desesperación que les aguardaban en Jerusalén. Y Satanás estaba listo para apremiar con sus tentaciones al Hijo del hombre. ¿Por qué iría ahora a Jerusalén, a una muerte segura? En todo su derredor había almas hambrientas del pan de vida. Por todas partes había dolientes que aguardaban su palabra sanadora. La obra que había de realizarse mediante el Evangelio de su gracia sólo había comenzado. Y él estaba lleno de vigor, en la flor de su virilidad. ¿Por qué no se dirigiría hacia los vastos campos del mundo con las palabras de su gracia, el toque de su poder curativo? ¿Por qué no tendría el gozo de impartir luz y alegría a aquellos entenebrecidos y apenados? ¿Por qué dejaría la siega de esas multitudes a sus discípulos, tan faltos de fe, tan embotados de entendimiento, tan lentos para obrar? ¿Por qué habría de aguantar la muerte ahora y abandonar la obra en sus comienzos? El enemigo que había hecho frente a Cristo en el desierto le asaltó ahora con fieras y sutiles tentaciones. Si Jesús hubiese cedido por un momento, si hubiese cambiado su conducta en lo mínimo para salvarse, los agentes de Satanás hubieran triunfado y el mundo se hubiera perdido.
Amados Oyentes, Pronto Volveremos con la Lectura de la Segunda Parte del Capitulo “El Último Viaje Desde Galilea”
La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén…
Pero Sobre Todo Hermanos, Conservad la Fe, ¡Conservadla…!