Carmen Flores - Como dos barquitos (1953)
Ben Skofic
0:00 / 0:00
Carmen Flores - Como dos barquitos (1953)
1 594 просмотра · 4 года назад
Ben Skofic
4,26 тыс. подписчиков
1 594 просмотра · 4 года назад
El 24 de abril de 1952 la gran Lola Flores (1923-1995) partía para México acompañada por su familia dispuesta a cumplir el fabuloso contrato que acababa de firmar con el empresario Cesáreo González. En los años sucesivos realizaría agotadoras giras con presentaciones en radios, salas y teatros de aquel país, protagonizando además un buen número de películas con las que cimentó su popularidad en toda América. A las órdenes de Miguel Morayta rodaría en 1953 la primera de ellas: “¡Ay, pena, penita, pena!”, una de las más exitosas de toda su filmografía. La jerezana estuvo acompañada de los célebres cantantes y actores mexicanos Luis Aguilar (1918-1997) y Antonio Badú (1914-1993). Su hermana Carmen Flores (1936), que había llegado a México antes de cumplir los dieciséis años, tenía un pequeño papel en el film. Se trataba de su segunda incursión en el cine tras su participación en “La estrella de Sierra Morena” (Ramón Torrado, 1952). También en 1953 Carmen grabaría en México uno de sus primeros discos para el sello RCA Victor acompañada por la Orquesta del folclorista español Manuel García Matos (1912-1974), habitual colaborador de Lola en sus trabajos para Seeco. Aquella placa incluyó dos populares números de la época. En su primera cara figuraba la marcha-canción de Quintero, León y Quiroga “Como dos barquitos”, estrenada por la gran Juanita Reina (1925-1999) en su espectáculo “Rosa Espinosa” (1950) • Juanita Reina - Como dos barquitos ("Rosa ... y que la sevillana interpretó en la película “Lola la Piconera” (Luis Lucia, 1951) • Видео En la segunda los tientos de los mismos autores “Con mis propios ojos” • Carmen Flores - Con mis propios ojos (1953) , un número presentado por Luisa Ortega el 21 diciembre de 1951 en el Teatro Calderón de Madrid dentro del espectáculo “La copla nueva” • Con mis propios ojos - Luisa Ortega
«Como una rosa alegre de primavera
me vi ya caminito de los altares
dispuesta a ser pa’ siempre tu compañera
y a darte el ramo blanco de mis azahares.
Pero en lo más oscuro de mi sentío
de pronto, compañero, brilló la luz;
y vi que no eras bueno para marío,
quien iba a darme sólo pena de cruz.
Poco duró la alegría,
lo nuestro ya se ha acabao:
somos la noche y el día,
cada uno por su lao.
Somos como dos barquitos
que se cruzan por la mar,
adiós con el pañolito
nos decimos al pasar.
Adiós, barquita velera,
galeón de mi querer;
tu bandera y mi bandera
ya no han de volverse a ver.
Con los ojitos bajos, como los niños,
vendrás pidiendo a voces que te perdone,
mas no habré de fiarme de tu cariño
así vengas llorando por los rincones.
Tienes que merecerme, falso cristiano,
y pasar el calvario que yo pasé
si quieres que de nuevo ponga en mi mano
el anillo de hierro de tu querer.
Donde te lleve la suerte
serás un barco perdío,
tengo que volver a verte
llorando y arrepentío.
Somos como dos barquitos
que se cruzan por la mar,
adiós con el pañolito
nos decimos al pasar.
Adiós, barquita velera,
galeón de mi querer;
tu bandera y mi bandera
ya no han de volverse a ver.»