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ESCÁNDALO EN CHACO: Pescaron in fraganti a los efectivos guardándose la cocaína

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ESCÁNDALO EN CHACO: Pescaron in fraganti a los efectivos guardándose la cocaína

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La fiscalía sostuvo que el robo fue planeado por el comisario y jefe del operativo, Rubén Héctor César Alegre (38), quien organizó e intervino funcionalmente en los hechos materialmente atribuidos a sus subordinados. De esta manera, conforme la acusación presentada el pasado 1° de septiembre, durante el procedimiento de incineración, el cabo primero Gustavo Andrés Quizama (34), el subcomisario Franco Andrés Ramírez (33), el cabo primero Juan Nicolás Almirón Núñez (33), el cabo Néstor Ariel Urne Canteros (31) y el sargento Gustavo Jesús Acosta (34) sustrajeron 9,490 kilos de cocaína del ámbito de custodia. En el escrito, el fiscal consideró que consumaron la tenencia con el fin posterior de comercializarla. Por otra parte, los representantes del MPF indicaron que, si bien no estuvieron en el predio al momento del secuestro del material ilícito, los cabos Gastón Ezequiel Villalba (33) y Francisco Lucas Leonel García (32) también participaron en el hecho, en tanto, Villalba intervino activamente en el acondicionamiento de los “panes” de yeso que sustituirían a los de cocaína cuyo destino era la incineración, y García era el encargado de insertar el material en el mercado una vez sustraído. La maniobra El 18 de diciembre del 2025 se llevó a cabo la quema, que estuvo a cargo de las autoridades de la Policía de la provincia del Chaco, con la presencia del titular del Juzgado Federal N°2 de Resistencia, el juez Ricardo Mianovich, y el secretario Martín Innocente. En esa oportunidad, el secretario del juzgado federal advirtió movimientos irregulares por parte de dos efectivos policiales al momento de trasladar la sustancia desde un móvil policial que oficiaba como medio de transporte del estupefaciente secuestrado hacia la fosa de incineración. Allí detectó la sustracción de ocho paquetes de cocaína que se encontraban escondidos dentro de la cabina del vehículo, debajo de los asientos del conductor y del acompañante y otro más en la mochila del efectivo Núñez. Advertida la maniobra, se produjo el secuestro del material estupefaciente y también de otros elementos personales de los integrantes de la patrulla. Además, dentro de la mochila de Urne Canteros, se halló un paquete que contenía un ladrillo de aparente yeso que simulaba ser cocaína, para disimular el reemplazo de la droga secuestrada, según detallaron los fiscales en la audiencia de formalización del caso realizada en diciembre del año pasado. Conversaciones telefónicas En la acusación, la fiscalía indicó que el comisario Alegre tuvo bajo su órbita y decisión la selección del personal de su división que participó del procedimiento de quema de estupefacientes. “Que haya seleccionado a Urne Canteros y no otro funcionario policial, ya sea para la quema o para otro operativo, resulta clarificador para la hipótesis organizacional presentada, en tanto que el nombrado fue quien intervino en la sustracción de los panes de cocaína de los secuestros que fueron quebrantados, y la planificación de la sustitución de éstos por ´panes´ de yeso”, indicó el MPF. Además, el análisis de los dispositivos telefónicos reveló un grupo de WhatsApp llamado “Los laaaaaru laaaaaru”, integrado por Urne Canteros, Almirón Núñez y Villalba, en el que compartieron una foto tomada momentos previos al procedimiento de quema de estupefacientes, donde se lo ve a Almirón Núñez y Urne Canteros en pleno traslado de material estupefaciente hacia el predio de incineración. Minutos más tarde de aquel envío, Villalba reaccionó ante esa imagen (“Dale campeón”) e hizo referencia a que no se echen para atrás con la maniobra que iban a realizar. A su vez, la fiscalía destacó una conversación entre Urne Canteros y Almirón Núñez donde se evidenció el plan de sustitución de las sustancias secuestradas por réplicas de yeso para encubrir los bultos y hacerlos pasar por originales. “Esto es un dato insoslayable […] que demuestra que el intercambio no respondía a un criterio azaroso, sino que ellos tenían conocimiento de las características estéticas específicas de los panes que pretendían sustituir”, indicaron los fiscales al respecto. De acuerdo con la acusación, el análisis de las comunicaciones permitió establecer la existencia de otro grupo de WhatsApp denominado "Div. Transporte", donde se dio el siguiente dialogo: — García: “Vos estás en la quema del merengue? Rascale algo suazo”, “Pa zafa” (sic). — “S. Encargado”: “Sí, por? querés un poco?”. — García: “Te hablo al privado”. “Salgo de todas mis deudas con una cajita de esas”. “Fijate que el coso sea blanco noma”. “Y que tenga el delfinsito (sic) arriba”. Por otra parte, la fiscalía recalcó que de ninguna manera se puede considerar que la droga estaba destinada al consumo personal de los encartados e indicó que los imputados mantenían vínculos “con personas que se dedicarían al comercio de estupefacientes, con las cuales, en algunos casos, negociaban cierta ´inmunidad´”.