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Evangelio En Canción. Octubre 11 de 2026. (Mateo 22, 1-14). La mesa está preparada. #evangeliodehoy

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Evangelio En Canción. Octubre 11 de 2026. (Mateo 22, 1-14). La mesa está preparada. #evangeliodehoy

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Evangelio En Canción. Octubre 11 de 2026. (Mateo 22, 1-14). La mesa está preparada. #evangeliodehoy LA MESA ESTÁ PREPARADA [Verso 1] Hay una mesa que espera, hay un lugar para mí, Dios me prepara una fiesta, su amor me invita a vivir. Pero los días me atrapan, corro detrás del reloj, y entre pendientes y planes puedo olvidar su invitación. [Pre-Coro] Hoy quiero abrirte mi puerta, hoy quiero escuchar tu voz. No quiero dejar para luego la invitación de tu amor. [Coro] La mesa está preparada, el Padre me invita a entrar. Su puerta sigue abierta, su amor me quiere abrazar. Quiero llegar con el alma dispuesta a darte mi sí; que mi fe se vuelva vida y tu amor crezca en mí. [Verso 2] Llamaste por los caminos a quien nadie quiso mirar, y en tu banquete hay un sitio para el que quiera llegar. No basta decir que te sigo ni pronunciar tu verdad; revísteme de tu gracia, enséñame a amar de verdad. [Puente] Que mi vestido sea el amor, la fe sincera y la compasión; que mis acciones hablen por mí, que cada día te diga que sí. [Coro Final] La mesa está preparada, el Padre me invita a entrar. Su puerta sigue abierta, su amor me quiere abrazar. Quiero llegar con el alma dispuesta a darte mi sí; que mi fe se vuelva vida y tu amor crezca en mí. Lectura del santo evangelio según san Mateo 22, 1-14 En aquel tiempo, volvió a hablar Jesús en parábolas a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo, diciendo: «El reino de los cielos se parece a un rey que celebraba la boda de su hijo; mandó a sus criados para que llamaran a los convidados, pero no quisieron ir. Volvió a mandar otros criados encargándoles que dijeran a los convidados: “Tengo preparado el banquete, he matado terneros y reses cebadas y todo está a punto. Venid a la boda”. Pero ellos no hicieron caso; uno se marchó a sus tierras, otro a sus negocios, los demás agarraron a los criados y los maltrataron y los mataron. El rey montó en cólera, envió sus tropas, que acabaron con aquellos asesinos y prendieron fuego a la ciudad. Luego dijo a sus criados: “La boda está preparada, pero los convidados no se la merecían. Id ahora a los cruces de los caminos y a todos los que encontréis, llamadlos a la boda”. Los criados salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos. La sala del banquete se llenó de comensales. Cuando el rey entró a saludar a los comensales, reparó en uno que no llevaba traje de fiesta y le dijo: “Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin el vestido de boda?”. El otro no abrió la boca. Entonces el rey dijo a los servidores: “Atadlo de pies y manos y arrojadlo fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y el rechinar de dientes”. Porque muchos son los llamados, pero pocos los elegidos».