Devuelvéme a mi hijo | MARIBO
Maribo
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Devuelvéme a mi hijo | MARIBO
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Maribo
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DEVUÉLVEME A MI HIJO
[Intro — piano, guitarra y cuerdas]
[Verso 1]
Anoche dejé la puerta abierta,
por si querías regresar,
dejé encendida aquella lámpara
que de niño te hacía descansar.
Tu cama sigue en el mismo sitio,
tu fotografía también,
y aunque me dicen que ya estás perdido,
yo no lo quiero creer.
[Verso 2]
Dicen que te han visto por las calles
hablando solo, sin saber dónde vas,
cambiando sueños por una botella
y por un polvo que promete y no da.
Yo no sé quién te vendió esa mentira,
ni en qué momento te alejaste de mí,
pero conozco al niño que llevas dentro
y sé que todavía sigue allí.
[Pre-coro — comienza a crecer]
Tal vez mis manos ya no puedan alcanzarte,
tal vez mi voz no quieras escuchar…
pero todavía tengo mis rodillas
y esta noche me vuelvo a arrodillar.
[CORO — entra la orquesta]
¡Devuélveme a mi hijo, Señor!
Yo sé que para Ti no está perdido.
Arráncalo de aquello que lo mata,
recuérdale quién era aquel niño.
¡Devuélveme a mi hijo, Señor!
No importa cómo vuelva, yo lo espero.
Aunque llegue derrotado y sin zapatos,
aunque venga con el alma hecha pedazos,
yo correré a abrazarlo…
porque sigue siendo
mi hijo.
[Interludio — guitarra, trompetas suaves y cuerdas]
[Verso 3]
Yo recuerdo su primera bicicleta,
sus rodillas lastimadas al caer,
me gritaba: “¡Papá, no me sueltes!”
y yo corría detrás de él.
Quién pudiera regresar aquellos años
y volverlo entre mis brazos a esconder,
pero el tiempo no camina hacia atrás…
y un padre también tiene que aprender.
[Pre-coro 2]
Que hay batallas que no ganan nuestras manos,
hay cadenas que no podemos romper,
por eso esta noche te lo entrego, Cristo,
porque donde yo no llego…
Tú puedes llegar a él.
[CORO — más fuerte]
¡Devuélveme a mi hijo, Señor!
Aunque él crea que Tú lo has olvidado,
búscalo en la noche más oscura,
siéntate un momento allí a su lado.
¡Devuélveme a mi hijo, Señor!
Dile que su padre aún lo espera,
que en esta casa nadie lo condena,
que su plato sigue puesto en nuestra mesa
y que todas las noches…
alguien ora por él.
[Puente — se detiene casi toda la música]
Y perdóname, Señor…
porque algunas noches
me he preguntado dónde fallé.
Si trabajé demasiado,
si no escuché cuando debía escuchar,
si confundí corregirlo
con saberlo acompañar…
Pero esta noche
no vengo a buscar culpables.
Esta noche vengo a pedirte
que donde esté mi hijo…
lo encuentres Tú.
[Silencio breve]
Y si está tirado…
levántalo.
Si está llorando…
abrázalo.
Si piensa que ya no merece volver…
dile que aquí está su padre.
[CORO FINAL — orquesta completa, mariachi y coro]
¡Devuélveme a mi hijo, Señor!
Devuélvele las ganas de estar vivo,
que vuelva a descubrir una mañana
sin necesitar aquello que lo ha destruido.
¡Devuélveme a mi hijo, Señor!
Yo no te pido que regreses su pasado,
solo dame la alegría de algún día
escuchar aquella puerta abrirse despacio…
y escuchar:
“Papá…
ya estoy en casa.”
[La música baja — solo piano]
Y yo no voy a preguntarle
dónde estuvo…
ni cuánto perdió…
ni por qué tardó tanto.
Voy a abrazarlo…
y mientras llore sobre mi pecho
miraré hacia el cielo
y solamente diré:
“Gracias, Señor…
me devolviste a mi hijo.”
[Final instrumental]