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Escucha la Biblia en un año - Día 77

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Escucha la Biblia en un año - Día 77

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Escucha la Biblia en un año Episodio 77 — Día 77: Josué, capítulos 23 y 24 En este episodio de Escucha la Biblia en un año, llegamos al final del libro de Josué, con los capítulos 23 y 24 del Antiguo Testamento. Es la despedida de un líder que ha servido a Dios con fidelidad desde su juventud hasta su ancianidad, y sus últimas palabras son un llamado solemne a la fidelidad. En el capítulo 23, pasa mucho tiempo después de que el Señor diera reposo a Israel de todos sus enemigos. Josué, ya anciano y avanzado en años, convoca a todo Israel: ancianos, príncipes, jueces y oficiales. Les recuerda todo lo que Dios ha hecho por ellos: cómo Él mismo peleó por Israel, expulsó a las naciones grandes y poderosas, y les dio por heredad una tierra por la que no habían trabajado. Les exhorta a esforzarse mucho en guardar y cumplir todo lo escrito en la ley de Moisés, a no mezclarse con los pueblos que aún quedaban ni invocar el nombre de sus dioses, sino a permanecer fieles y apegados al Señor. Les advierte con claridad que si se apartan y se unen a esos pueblos, el Señor ya no los expulsará, sino que esas naciones se convertirán en lazo, trampa y azote para ellos. Pone su vida como testimonio: ni una sola de las buenas promesas del Señor ha fallado. En el capítulo 24, Josué reúne a todas las tribus en Siquem y hace un recorrido por la historia de la salvación. Desde que Dios tomó a Abraham del otro lado del Éufrates, lo guió a Canaán, libró a Israel de Egipto con grandes prodigios, abrió el mar Rojo, lo sustentó en el desierto y le entregó la tierra de los amorreos. Después de recordar la bondad de Dios, lanza el desafío que resuena a través de los siglos: «Escogeos hoy a quién sirváis... pero yo y mi casa serviremos a Jehová». El pueblo responde con entusiasmo que nunca abandonará al Señor, pero Josué los confronta: no podrán servir al Señor por sus propias fuerzas porque Él es Dios santo y celoso, y les recuerda que si le abandonan, Él se volverá contra ellos. Ellos insisten en su decisión. Entonces Josué hace pacto con el pueblo en Siquem, escribe estas palabras en el libro de la ley de Dios y levanta una gran piedra como testigo de su compromiso. El libro cierra con tres entierros que marcan el fin de una era. Se nos dice que Josué, siervo del Señor, murió a la edad de ciento diez años y fue sepultado en su heredad de Timnat-sera. También fueron sepultados en Siquem los huesos de José, que los hijos de Israel habían traído desde Egipto, cumpliendo así la promesa hecha siglos atrás. Y murió Eleazar hijo de Aarón, el sumo sacerdote, y fue sepultado en el collado de su hijo Finees. Con ello se cierra el tiempo de la conquista y comienza el tiempo de poseer y permanecer. Acompáñanos a descubrir estas enseñanzas sobre la perseverancia hasta el final, la memoria agradecida de todo lo que Dios ha hecho, la necesidad de una decisión personal y diaria de servir al Señor, y la fidelidad de Dios que cierra cada ciclo cumpliendo su palabra, que nos invitan a afirmar hoy, como Josué, que nuestra casa servirá al Señor. Escucha con atención, medita en el mensaje y, si lo deseas, vuelve a escuchar este episodio antes de dormir. Audiolibros Quimera. Escucha. Relájate. Disfruta.