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TOKYO GHOUL: ¡Que haya carnicería! Capitulo 1 al 10

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TOKYO GHOUL: ¡Que haya carnicería! Capitulo 1 al 10

759 просмотров · 6 дней назад
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Resumen de la novela: Ren Kiryu transmigró al mundo de Tokyo Ghoul, una realidad brutal donde humanos y ghouls coexistían en constante tensión, ocultos bajo la fachada común de los barrios superpoblados de Tokio. En este mundo, seres devoradores de carne conocidos como ghouls acechaban en la sociedad humana. Su naturaleza depredadora los obligaba a consumir carne humana para sobrevivir, mientras que la Comisión de Lucha contra los Ghouls los cazaba sin descanso con armas quinque forjadas a partir del kagune de los ghouls. Entre estas dos fuerzas, el frágil equilibrio de la ciudad pendía de un hilo. Ren jamás había soñado con formar parte de esta pesadilla. Al principio, solo quería sobrevivir, en silencio y con cautela, viviendo como un civil común en uno de los distritos de Tokio. En una ciudad donde incluso la más mínima perturbación podía atraer la atención de investigadores o depredadores, el anonimato era sinónimo de seguridad. Pero el destino, cruel e indiferente, tenía otros planes. Bajo un giro del destino que parecía una burla, una entidad simbiótica conocida como Slaughter se fusionó con él. No era un simple poder. Era una presencia. Una fuerza viva que se agitaba dentro de su cuerpo como una bestia dormida que despierta a la sangre. En el mundo de Tokyo Ghoul, el poder a menudo se manifestaba a través del kagune: órganos depredadores nacidos de células RC que permitían a los ghouls cazar y dominar. Sin embargo, la entidad dentro de Ren se sentía diferente. Alienígena. Violenta. Algo que no pertenecía ni a humanos ni a ghouls. Algo que prosperaba con la carnicería. Y una vez despertada, no permanecería en silencio. ... Una mentira es más que un simple engaño. En un mundo donde la supervivencia exigía máscaras, donde los ghouls fingían ser humanos y los investigadores ocultaban el miedo tras la autoridad, la verdad misma se convirtió en algo frágil y peligroso. Incluso las manos manchadas de sangre aún podían alcanzar algo frágil. Algo que valía la pena proteger. Porque a veces la única manera de proteger a los débiles era convertirse en el monstruo que otros temían. Si este mundo estaba destinado a caer en el caos, si el ciclo interminable entre cazador y presa nunca podía terminar de verdad, entonces tal vez había que forjar un nuevo orden. No con ideales frágiles. Pero con matanza. ... ¡Que haya carnicería! ¡Que tenga lugar esta masacre!