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DE MAESTRA DE UN COLEGIO JUDIO A VILLANA DE TELENOVELAS - Entrevista con su hija Deborah Frank

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DE MAESTRA DE UN COLEGIO JUDIO A VILLANA DE TELENOVELAS - Entrevista con su hija Deborah Frank

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Rosa Furman: la actriz de carácter que la comunidad judía de México nunca olvidó. Deborah Frank, su hija, conversa con Enlace Judío y recuerda a la mujer detrás de "La bruja Escaldufa", de la villana de Dulce desafío y de otros personajes que representó. Rosa Furman, que construyó buena parte de su carrera interpretando a esos personajes que todos amaban odiar, la paraban en el supermercado, en el aeropuerto, en cualquier lugar, para decirle en la cara: "no sea tan mala". Ese era el efecto de su trabajo y también el de una disciplina poco común. Llegaba al set con el libreto estudiado a la perfección, lista para actuar a la primera toma, sin depender del apuntador. "Le decían: haz esto, y salía y vámonos", recuerda su hija. Actriz de teatro, cine y televisión, hija de inmigrantes judíos, Rosa Furman construyó una carrera que la consagró como una de las actrices de carácter más respetadas. Nacida el 25 de octubre de 1930 y fallecida en octubre de 1999, dejó una huella que su hija, Deborah Frank, reconstruye con nosotros durante la entrevista, donde el recuerdo íntimo se cruza con la historia del cine mexicano y con la memoria de una familia judía en México. Antes de convertirse en actriz, Furman fue traductora e intérprete —oficio que, según relata su hija, terminó salvándola durante el movimiento estudiantil de 1968. Daba clases de inglés en la Preparatoria 5, cuyos alumnos participaban activamente en el movimiento. Durante los Juegos Olímpicos trabajaba como intérprete en el hotel María Isabel Sheraton; ese trabajo la mantuvo lejos de su casa el día en que las autoridades llegaron a buscarla para interrogarla. Cuando terminaron las Olimpiadas y ella regresó a dar clases, varios de sus alumnos ya no estaban, habían sido desaparecidos. Su debut frente a cámaras llegó de la mano de Enrique Alonso, "Cachirulo", amigo suyo, en el mítico Teatro Fantástico, donde interpretó a “La bruja Escaldufa”, un personaje que marcaría a generaciones de televidentes. De ahí siguieron telenovelas como Ven conmigo, El extraño retorno de Diana Salazar, Yo compro esa mujer y Dulce desafío, junto a Adela Noriega, además de una participación en La señora presidenta, al lado de Cantinflas. Su carrera cinematográfica alcanzó su punto más alto con Pedro Páramo (1967), donde interpretó a "la Cuarraca" en la primera adaptación de la novela de Juan Rulfo, dirigida por Carlos Velo con guion de Carlos Fuentes. Por ese papel ganó el Premio del Heraldo de México a la Mejor Actuación Femenina. También protagonizó la producción franco-mexicana El rapaz, papel que originalmente se había ofrecido a María Félix, y fue nominada al Premio Ariel por su actuación en Profundo carmesí, de Arturo Ripstein. No todo fueron papeles conseguidos. Furman había sido convocada para hacer el casting de la madre de la protagonista en Titanic (1997), pero su representante decidió no enviarla con el argumento de que "no tenía tipo de europea". "Me hubieran mandado aunque sea en la tercera clase", respondió Furman, indignada, según recuerda su hija. Fue la última vez que trabajó con esa representante. Años antes, también había sostenido conversaciones para colaborar con Steven Spielberg, posiblemente en un proyecto relacionado con el Holocausto, que finalmente no se concretó tras su muerte. Furman hablaba yidish —aprendido de su madre—, además de inglés, español, ruso y francés. La familia celebraba las festividades: Rosh Hashaná, Yom Kipur, Shabat, aunque el oficio de actriz no siempre lo permitía. "Con fiestas o sin fiestas, tenía que ir", recuerda Frank sobre los compromisos de trabajo que a veces coincidían con el calendario judío. Frank perdió a su padre a los dos meses de nacida, tras un accidente automovilístico. Furman nunca volvió a casarse y crio sola a su hija mientras sostenía una carrera activa en cine, teatro y televisión. Frank recuerda haber crecido entre foros y locaciones, acompañando a su madre y memorizando junto con ella los libretos, y haber tenido, de niña, sus propias breves incursiones actorales. Furman murió de un infarto fulminante en su casa, un viernes de Shabat. La atención de la comunidad para el entierro fue inmediata. "Tengo que luchar, tengo que ser fuerte, salir adelante, y estoy orgullosa de ella", resume Frank sobre el legado que le dejó su madre. Casi treinta años después de su muerte, la actriz que interpretó villanas memorables, que dio vida a Dorotea en Pedro Páramo y que llevó su identidad judía sin ocultarla en la industria del espectáculo mexicano, sigue siendo una de las grandes actrices de carácter del cine y la televisión de México. -- Más acerca de este tema, visita nuestra página: https://www.enlacejudio.com Únete a nuestro canal de WhatsApp: https://whatsapp.com/channel/0029VanU... Sigue nuestras redes sociales:   / enlacejudio   https://x.com/enlacejudio   / enlacejudio   https://www.threads.net/@enlacejudio   / enlacejudiomx