LAS TRES AMENAZAS QUE ESTÁN APAGANDO LA CHISPA EN TU MATRIMONIO | Sixto Porras | Prédicas Cristianas
Enfoque a la Familia
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LAS TRES AMENAZAS QUE ESTÁN APAGANDO LA CHISPA EN TU MATRIMONIO | Sixto Porras | Prédicas Cristianas
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El curso "Fortaleciendo Matrimonios" son nueve sesiones con Donald y Silvia Franz para practicar el perdón, resolver conflictos y mejorar la comunicación conyugal. Si este mensaje te mostró una puerta abierta en tu casa, este curso es el paso siguiente para cerrarla en pareja.
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RESUMEN DEL PODCAST
Un matrimonio casi nunca se cae de golpe. Se cae por puertas que se dejaron abiertas y que al principio parecían inofensivas. En este mensaje, Sixto Porras nombra tres de esas puertas (la pornografía, la necesidad de aprobación y la interferencia excesiva de los suegros), explica qué le hace cada una a la confianza de la pareja y a la seguridad de los hijos, y da cuatro pasos concretos para cerrarlas. El punto de partida no es el cónyuge: es identificar con qué lucha uno mismo.
¿Qué cosas destruyen un matrimonio sin que uno se dé cuenta?
→ Toda adicción termina funcionando como un ídolo que quiere sustituir a Dios, y lo que parecía alimentar acaba robando la seguridad, la paz y la intimidad.
→ La adicción de un padre le quita la seguridad a los hijos: la casa deja de ser el lugar donde se llega a estar tranquilo.
→ La necesidad de aprobación, hoy alimentada por las redes sociales, convierte la vida en una vitrina y el valor propio en algo que depende del aplauso ajeno.
→ La interferencia excesiva de los suegros desordena la autoridad del hogar: cuando dos mandan, el matrimonio queda en medio.
→ El criterio de fondo es simple: nadie vale por lo que tiene ni por sus logros, sino por lo que es.
¿Cómo salir de la pornografía si ya se volvió un hábito?
→ El primer paso es dejar de justificarlo. Cuando alguien empieza a defender lo que antes le parecía mal, algo ya cambió por dentro.
→ La pornografía no educa en sexualidad: es un negocio diseñado para generar adicción, y termina quitando la capacidad de distinguir entre lo bueno y lo malo.
→ Nadie está exento. El cien por ciento de las personas tiene atracción sexual; la diferencia está en la decisión de cómo manejarla y en cerrar puertas concretas.
→ No alcanza con vaciar el vaso: hay que volver a llenarlo con algo bueno, o el hábito regresa.
→ Buscar ayuda es parte del proceso, y en los hombres el obstáculo más común no es la falta de opciones sino el orgullo de reconocer que la necesitan.
¿Qué hago si mis suegros se meten en mi matrimonio?
→ El primer mandamiento del matrimonio es dejar padre y madre, y dejar significa soltar: entender que uno ya pertenece a una unidad nueva.
→ Un matrimonio es una patria libre, soberana e independiente. Recibe consejo si quiere, y si no, no.
→ Que la mamá o la suegra viva en casa no tiene nada de malo, y puede ser un acto de honra. Lo que debe quedar claro son las reglas: quien llega es una invitada.
→ El que paga no manda por pagar. Aceptar ayuda económica a cambio de ceder decisiones mantiene a la pareja en la inmadurez.
→ Establecer esa independencia cuesta y suele incomodar a los padres, pero con el tiempo ellos mismos suelen reconocer que era lo correcto.
El mensaje cierra con los cuatro pasos: reconocer el problema, asumir la responsabilidad sin culpar a nadie, buscar ayuda abriendo el corazón, y reemplazar el hábito destructivo por uno correcto. Y con la escena de la mujer del pozo, que había tenido cinco relaciones y seguía con sed: la pregunta no es cuántas veces más habrá que intentarlo, sino de qué fuente se está bebiendo.