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Dones y frutos

Gustavo Bianchi

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Dones y frutos

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Gustavo Bianchi
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En la vida cristiana con frecuencia le prestamos mucha atención a las capacidades, los conocimientos, los dones espirituales y los resultados del ministerio. • Vivimos en un tiempo en el que se admira a las personas por lo que saben, por lo que hacen, por lo que poseen o por la influencia que ejercen sobre los demás. • Incluso dentro de la iglesia podemos llegar a valorar más la capacidad de una persona para predicar, enseñar, cantar o dirigir que la calidad de su vida espiritual. • Dios no quiere de nosotros éxito en primer lugar, sino una vida agradable a sus ojos (2Ti_2:15). • No solo debemos procurar la excelencia o el éxito en el ministerio. • El verdadero éxito en Cristo no es lo ministerial, sino lo interior (Jesús no vino a fundar una religión sino a establecer un estilo de vida. Ejemplo: el Sermón del Monte, los principios para una vida agradable a Dios). Sin embargo, cuando examinamos las Escrituras encontramos que Dios concede una importancia extraordinaria al carácter. • La Escritura (Dios) concede una importancia fundamental a la condición interior de la persona, porque de ella proceden sus decisiones, sus actitudes y su comportamiento (Pro_23:7, Pro_4:23, Rom_12:1-3, Efe_4:22-24). • Una persona puede tener facilidad para enseñar, dirigir, predicar o administrar, pero esas capacidades no garantizan que posea un carácter conforme a Cristo. • La respuesta bíblica no consiste en despreciar las capacidades, sino en reconocer que deben estar acompañadas por un carácter que honre al Señor.