ALEGRIA osho parte 1 primera parte
samadhi loto
0:00 / 0:00
ALEGRIA osho parte 1 primera parte
9 132 просмотра · 6 лет назад
samadhi loto
1,34 тыс. подписчиков
9 132 просмотра · 6 лет назад
La felicidad que surge del interior.
En primer lugar voy a contaros una pequeña anécdota:
-Mi médico se ha empeñado en que venga a verlo le dijo un paciente
al psiquiatra-. Sabe Dios por qué. Estoy felizmente casado, tengo un
trabajo seguro, un montón de amigos, no tengo ninguna preocupación...
Ya replicó el psiquiatra, mientras cogía su cuaderno de notas-. Y ¿
cuánto tiempo lleva así?
Nadie cree en la felicidad. Parece que el hombre no puede ser feliz.
Si hablas de tu depresión, de la tristeza, de la infelicidad, todo el mundo
se lo cree; parece algo natural. Si hablas de tu felicidad, nadie te cree;
parece algo antinatural.
Tras cuarenta años de investigaciones sobre la mente humana,
Sigmund Freud, que trabajó con miles de personas y estudió miles de
mentes perturbadas, llegó a la conclusión de que la felicidad es algo
ficticio, que el ser humano no puede ser feliz. Como mucho, podemos
hacer las cosas un poco más agradables, pero nada más. Como mucho,
podemos disminuir un poco la infelicidad, pero lo que se dice ser feliz, a
eso el hombre no puede llegar.
Parece muy pesimista... pero si nos fijamos en la humanidad, ésa
parece ser la situación; parece que realmente es así. Sólo los seres
humanos son infelices. Algo va mal en lo más profundo.
Os lo digo por propia experiencia: los seres humanos pueden ser
felices, más felices que las aves, más felices que los árboles, más felices
que las estrellas, porque los seres humanos tenemos algo que no tiene
ninguna ave, ningún árbol, ninguna estrella. Tenemos consciencia.
Pero al tener consciencia, existen dos alternativas: llegar a la
felicidad o a la infelicidad. Tú eliges. Los árboles son felices porque no
pueden ser infelices. Su felicidad no es una cuestión de libertad; tienen
que ser felices. No saben ser infelices; no tienen otra posibilidad. Los
pájaros que trinan en los árboles no son felices por decisión propia;
sencillamente son felices porque no conocen otra cosa. Su felicidad es
inconsciente, natural.
Los humanos pueden ser tremendamente felices y tremendamente
infelices, y son libres de elegir. Esa libertad es peligrosa, esa libertad es
arriesgada, porque tú eres el único responsable. Y algo ha ocurrido con
esa libertad, algo ha ido mal. El ser humano parece andar cabeza abajo.
La gente va en busca de la meditación. Necesitáis la meditación
únicamente porque no habéis elegido ser felices. La meditación es una
medicina; si estás enfermo, necesitas una medicina.