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“No temas, porque Yo te redimí” - Rut 4 - Pr. Enrique Oriolo

IBG - Lanús

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“No temas, porque Yo te redimí” - Rut 4 - Pr. Enrique Oriolo

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Texto bíblico: Rut 4 Bosquejo I. El derecho y la voluntad de la redención (vv. 1-6) II. El costo y la seguridad de la redención (vv. 7-12) III. El regalo de la redención (vv. 13-22) Resumen del sermón Rut y Noemí tenían razones para temer por su futuro. La cosecha había terminado y, sin recursos ni protección, su situación parecía desesperada. Sin embargo, ellas se habían refugiado bajo las alas del SEÑOR. En Rut 4 vemos cómo Dios gobierna providencialmente cada circunstancia para llevar a cabo su redención. Primero, la redención requiere derecho y voluntad. Había un pariente con mayor derecho que Booz, pero no quiso redimir a Rut. Booz, en cambio, tenía la voluntad de hacerlo y finalmente recibió el derecho. Rut no tenía nada que ofrecer que hiciera conveniente redimirla; era una extranjera, viuda y pobre. De manera aún mayor, nosotros estábamos muertos en nuestros pecados y sin capacidad para buscar a Dios. Pero Dios, rico en misericordia, decidió redimirnos por su propia voluntad. Él quiso hacerlo y solo Él podía hacerlo. Segundo, la redención tuvo un costo y quedó asegurada. Booz pagó el precio y confirmó públicamente la redención delante de testigos. Así también Cristo pagó por nuestra redención con su propia sangre. No fuimos comprados con cosas perecederas, sino con la sangre preciosa de Cristo. Jesús cargó en la cruz nuestra culpa y nos hizo suyos. Nuestra redención no fue secreta ni incierta: el precio fue pagado y la obra fue consumada. Finalmente, vemos el regalo de la redención. Dios dio a Rut y Booz un hijo, Obed, quien sería abuelo del rey David. La amargura de Noemí fue transformada en deleite y la historia de Rut quedó incorporada al linaje del Mesías. El Dios que restaura a los desamparados estaba llevando adelante su propósito redentor. Por eso, el creyente puede mirar el futuro sin temor. Dios nos redimió y nos hizo suyos; podemos confiar en su provisión. No temas. Confía en tu Redentor. Preguntas de reflexión ¿Qué temores sobre tu futuro están ocupando tu corazón? ¿Cómo cambia tu perspectiva saber que Dios quiso redimirte y pagó el precio para hacerte suyo? ¿Estás confiando en las promesas de Dios aun cuando aparecen obstáculos inesperados? ¿Has puesto tu confianza en Jesús para la salvación y te has arrepentido de tu pecado? Cita destacada “No temas. Eres suyo. Confía en tu Redentor.”