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4 cosas que hieren y desregulan a un narcisista. Inspirado en Sam Vaknin.🧠

Cecilia Rivera

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4 cosas que hieren y desregulan a un narcisista. Inspirado en Sam Vaknin.🧠

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Cecilia Rivera
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Agenda una sesión online por whats app (+52) 5511926651 En este video, inspirado en las ideas de Sam Vaknin, explico cuatro acciones que pueden herir, desregular o desestabilizar a una persona con rasgos narcisistas. 🧠Cuestionar su excepcionalidad. Poner en duda aquello que la hace sentirse especial, como su inteligencia, su generosidad o su papel de víctima, puede dañar la imagen que intenta proyectar. 🧠Retirar la admiración. Desde esta perspectiva, la persona con rasgos narcisistas depende de la validación externa para mantener su autoestima. Cuando dejas de admirarla, puede sentir que pierde el soporte de su autoimagen. 🧠Tener autonomía. Mantener una vida propia y establecer límites claros que esa persona no pueda controlar puede ser vivido como un desafío o un rechazo difícil de tolerar. 🧠Contradecir su historia con hechos. Mostrar sus mentiras o contradicciones mediante pruebas reales puede romper la narrativa que ha construido y confrontarla con aquello que intenta evitar. Lo que quiero destacar es que, desde la perspectiva de Vaknin, algunas personas con rasgos narcisistas organizan su autoimagen alrededor de una fantasía de grandiosidad, que puede distanciarlas de la realidad. Cuando alguien cuestiona esa fantasía, como si pinchara un globo, pueden reaccionar negativamente. También quiero hacer un llamado a buscar ayuda profesional cuando existe maltrato psicológico. Cuando hablo del locus de grandiosidad, me refiero al eje o aspecto central sobre el cual una persona con rasgos narcisistas construye su fantasía de omnipotencia y su imagen excepcional. En este marco, ese atributo funciona como un sustento del falso yo. Puede ser su inteligencia, su físico, su éxito profesional, la idea de ser el director ejecutivo más exitoso, sus habilidades como madre o padre, o incluso la convicción de ser la mayor víctima de una situación. Al hablar de un “divorcio de la realidad”, me refiero a cómo esa persona puede construir una narrativa grandiosa y necesitar que los demás la validen constantemente para evitar confrontarse con sus limitaciones o con sentimientos de vacío. Ese locus también puede convertirse en un punto vulnerable. Cuando alguien lo cuestiona, lo contradice o señala una fisura en su supuesta superioridad intelectual o física, puede tambalearse la fantasía que sostiene su autoestima. Según esta explicación de Vaknin, es en ese momento cuando pueden aparecer una mayor desregulación emocional, sentimientos intensos de humillación —lo que él denomina mortificación— o un estado depresivo.