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CITROËN 2CV 6 Club de 1986: El coche más sencillo que conquistó el mundo

Classic Cars by Luismi

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CITROËN 2CV 6 Club de 1986: El coche más sencillo que conquistó el mundo

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Los coches franceses son muy raros, ¿pero quien puede odiar a los franceses? De media cada persona bebe una botella de vino a la semana. El inventor de la guillotina fue un médico francés cuyo deseo era que las ejecuciones fueran un poco más humanas. Por eso los vehículos que vienen de tierras galas están repletos de personalidad. A mediados de los años 30, Citroën no pasaba por un buen momento, André Citroën había fallecido en 1935 y Michelin se hizo cargo de la compañía. Tenían por delante la tarea de construir un coche pequeño, sencillo y asequible para poder motorizar a la clase trabajadora que todavía utilizaba la tracción animal en las zonas rurales de Francia. Y todo sea dicho de paso, quizás así, vender más neumáticos, al señor André Citroën, le gustaba reunirse con los hombres de campo para tomar nota de sus inquietudes. Por lo que cuando comenzaron el proyecto del 2CV que en sus inicios se denominó TPV, se añadieron requisitos de lo más curiosos. Una bandeja en el salpicadero donde la gente pudiese colocar una baguette de pan. Unas suspensiones capaces de hacer famosa la anécdota de poder transportar huevos en una cesta sin romperse al atravesar caminos sin asfaltar. Y en el pliego de condiciones del proyecto, especificaban que este nuevo coche pudiera transportar a dos campesinos con 50 kilos de patatas o una barrica de vino a una velocidad de 60km/h y que sólo gastase 3 litros a los 100. Pero cuando el proyecto estaba preparado para meter al horno como unos buenos croissants, que, por cierto, se inventaron en Austria, y llevar así el 2CV a presentar al Salón de París de 1939, estalló la Segunda Guerra Mundial. Francia se vio invadida por las tropas alemanas, el proyecto quedó suspendido y los 250 prototipos que habían construido del coche, fueron destruidos. Pero amigos, recordemos que estamos en Francia, un país donde a su gente, no les puedes tocar los… le bull, un país, donde los ciudadanos cortaron los cables de los ascensores de la Torre Eiffel en la Segunda Guerra Mundial, cuando Hitler a hurtadillas, visitó el país. Asi que, como podrán ustedes imaginar, la astucia de los franceses, hizo que escondieran algunos ejemplares del 2CV mientras duró el conflicto. Pudiendo asi retomar el proyecto y tenerlo listo para el Salón de París de 1948. Asequible, con una imagen bien simpática y una mecánica más sencilla que el mecanismo de un chupete, no tardó en enamorar al público galo y a la prensa. Tanto fue así, que pronto en Citroën tenían listas de espera de más de 6 años. El 2CV comenzó a triunfar, pronto paso del irregular terreno campestre al fino asfalto de las ciudades, donde se convirtió en un vehículo de ocio perfecto. En sus inicios el propulsor era un dos cilindros de 375cc refrigerado por aire que otorgaba 9CV, aunque a lo largo de su trayectoria aumentaría su cilindrada y la potencia hasta los 32CV. Se pone de 0 a 100 en una tarde, pero según algunas personas con paciencia budista lo han cronometrado y afirman que lo hace en 33,5 s y cuenta con una velocidad máxima de 115km/h El 2CV tiene un centro de gravedad muy bajo, y esto unido a una suspensión a prueba de balas, hacen que se mueva por la carretera como un karateka. Es un coche que sustituyó a los animales como medio de tracción, no esperen fantasía ni en su interior espartano ni en sus prestaciones. Bastante cómodo para ir del punto A al punto B con 0 pretensiones, pero con un 100% de practicidad y porque no decirlo, con otro 100% de elegancia. Como los franceses estaban en todo, dotaron al coche de inventos de lo más prácticos, como la capota de lona enrollable o los asientos desmontables para ir de picnic a comer queso. Para conducir un 2CV hay que armarse de paciencia con 2 cosas, con la caja de cambios, ya que van las marchas al revés, los franceses son así, no nos pilla de nuevas, y la segunda con sus prestaciones, es sin duda un vehículo perfecto para pasear y ser consciente que llevas entre manos un coche repleto de historia. En la fábrica Citroën Hispania de Vigo, salió la versión comercial con carrocería de furgoneta. Y en la planta portuguesa de Mangualde, estuvo vigente hasta 1990. Una de las ediciones más conocidas es la serie especial Charleston, se presentó en el Salón de Paris de 1980 y al principio iba a ser una serie limitada a 8.000 unidades, pero gustó tanto entre la gente, que Citroën lo incluyó como un acabado más que poder elegir y lo mantuvo hasta final de producción en 1990. Pero sin duda, la versión más especial y exclusiva es el 2CV Sahara 4x4. Concebido a finales de la década de los 50 para atravesar el desierto al que hace referencia su nombre. Se produjeron 695 unidades y contaba con un segundo motor que movía las ruedas traseras, además contaba con un chasis especial, suspensiones reforzadas y dos depósitos de combustible adicionales debajo de los asientos. Espero les guste este episodio #citroen #citroën2cv #cochesclasicos