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¿Para que vivir? (Viktor Frankl)

LIONEL PEÑALOZA

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¿Para que vivir? (Viktor Frankl)

50 просмотров · 6 дней назад
LIONEL PEÑALOZA
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(Viktor Frankl) Hay preguntas que buscan una causa: ¿Por qué pasó? ¿Por qué a mí? ¿Por qué fue así? Frankl agregó otra: Ahora que esto existe… ¿qué hago con esto? ¿Para qué vivir? Logoterapia Viktor Frankl, psiquiatra y neurólogo, desarrolló la logoterapia. “Logos” puede entenderse aquí como sentido. Su propuesta puso en el centro la búsqueda de significado. No preguntaba solamente qué nos dio placer o qué nos hizo sufrir. También: ¿qué hace que una vida merezca ser vivida? ¿Por qué? Busca hacia atrás. ¿Para qué? Pregunta hacia dónde vas. No elegís todo lo que puede suceder. Pero frente a ciertas circunstancias… todavía queda cómo responder. Sentido no es que todo salga bien. Es encontrar algo por qué vivir, algo que realizar, alguien a quien amar. Voluntad de sentido Freud destacó la búsqueda de satisfacción. Adler, la superación. Frankl puso el foco en la voluntad de sentido: la necesidad humana de encontrar significado en la propia existencia. No existe necesariamente un mismo sentido para todas las personas. Puede cambiar de persona a persona, de momento a momento. La pregunta no es sólo: “¿Qué espero de la vida?” También: “¿Qué espera la vida de mí ahora?” Vacío existencial ¿Y cuando no encuentro un para qué? Frankl habló del vacío existencial: sensación de falta de significado, aburrimiento, desorientación. “Tengo cosas… pero no sé para qué.” “Cumplo objetivos… pero algo sigue vacío.” No necesariamente es una enfermedad. Es una experiencia que puede aparecer cuando perdemos dirección o significado. ¿Por qué? Busca una explicación. ¿Para qué? Busca una dirección. No todo dolor tiene una razón. Y sufrir por sufrir no tiene valor. Pero si existe algo que no puedo cambiar… todavía puedo preguntarme cómo lo voy a enfrentar. Tres caminos hacia el sentido Frankl describió tres grandes caminos. Primero: crear. Una obra. Un trabajo. Una acción. Algo que aportamos al mundo. Segundo: experimentar. La naturaleza. La belleza. La verdad. El encuentro. Amar a otra persona. Y tercero: cuando enfrentamos un sufrimiento inevitable, la actitud que elegimos asumir. Pero atención: si el sufrimiento puede evitarse… la tarea no es soportarlo. Es cambiar lo que pueda cambiarse. Libertad y responsabilidad Frankl no dijo que somos libres de controlar todo. Hay límites. Historia. Cuerpo. Circunstancias. La libertad humana no es omnipotencia. Es un margen desde el cual podemos tomar posición frente a determinadas condiciones. Y libertad, sin responsabilidad, queda incompleta. Porque elegir también significa responder por la elección. No controlo todo: —Circunstancia. Puedo tomar posición: —Libertad. Elijo una respuesta: —Decisión. Me hago cargo: —Responsabilidad. Encuentro un para qué: —Sentido. Autotrascendencia Y aparece una idea hermosa: autotrascendencia. Para Frankl, la realización personal no se consigue mirándonos únicamente a nosotros mismos. El ser humano puede dirigirse hacia algo más allá de sí: una persona que ama, una causa, una tarea, un significado. A veces encontramos algo de nosotros… cuando dejamos de buscarnos solamente a nosotros. Sufrimiento Frankl conoció el sufrimiento extremo. Sobrevivió a campos de concentración nazis y perdió a miembros de su familia. Pero su teoría no significa que el sufrimiento sea necesario para encontrar sentido. Ni que toda tragedia tenga una explicación. Su propuesta es más precisa: cuando una situación realmente no puede cambiarse, todavía puede existir la posibilidad de elegir una actitud frente a ella. ¿Por qué? Busca hacia atrás. ¿Para qué? Pregunta hacia dónde vas. Voluntad de sentido. Vacío existencial. Creación. Experiencia. Actitud. Libertad. Responsabilidad. Autotrascendencia. Sentido. No siempre elegimos lo que ocurre. No siempre podemos cambiar la realidad. Pero mientras exista un margen de respuesta… existe una pregunta: ¿Qué voy a hacer con esto? Frankl no prometió una vida sin dolor. Tampoco dijo que todo ocurre por alguna razón. Propuso algo más exigente: la vida puede preguntarnos incluso cuando no tenemos respuestas. Y quizás el sentido no sea algo que simplemente encontramos. A veces… es algo a lo que respondemos.