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La Sorprendente Ingeniería de los Navíos de las Indias Orientales

Astillero Fantasma и El Vigilante 🤫

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La Sorprendente Ingeniería de los Navíos de las Indias Orientales

130 просмотров · 2 дня назад
Astillero Fantasma и El Vigilante 🤫
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El 14 de febrero de 1804, en el estrecho de Malaca, el comodoro Nathaniel Dance, al mando del Earl Camden, avista tres velas que se acercan a su convoy de treinta mercantes: es el escuadrón francés del almirante Linois, con el navío de línea Marengo de 74 cañones, las fragatas Belle Poule y Sémillante y la corbeta Berceau. Sus dieciséis East Indiamen transportan carga por ocho millones de libras sin un solo buque de la Royal Navy que los proteja. El vídeo retrocede dos siglos para explicar cómo esas naves se diseñaron desde la quilla para borrar la frontera entre mercante y buque de guerra. Todo comienza en 1600, cuando Isabel I concede a la Compañía Británica de las Indias Orientales el monopolio del comercio hasta el Cabo de Buena Esperanza, y en 1602 con la VOC holandesa, primera corporación multinacional. Sus rutas de 25.000 millas exigían carga, autonomía para seis meses y potencia de fuego. Los astilleros de Blackwall, en el Támesis, levantaron buques de 1.100 a 1.400 toneladas con secciones rectangulares, tumblehome pronunciado y galerías de popa ornamentadas. La VOC fabricó más de 700 naves gracias a aserraderos de viento y maderas del Báltico y del norte de Alemania; el naufragio del Batavia frente a Australia en 1629 reveló su método constructivo. El vídeo detalla el armamento de 20 a 40 cañones, los portas falsos, la compra de varios East Indiamen por la Royal Navy —el Warley se convirtió en el HMS Calcutta—, el forro de cobre contra el teredo, los refuerzos de hierro y los cascos de teca de Bombay. También describe la vida a bordo: escorbuto, galletas con gorgojos, escalas en Ciudad del Cabo y una muerte por cada cuatro hombres en el primer año. De vuelta a 1804, Dance forma una línea de batalla, iza señales navales y persigue dos horas al escuadrón de Linois hasta obligarlo a huir. Armado caballero por Jorge III, vería su tipo extinguirse con la abolición del monopolio en 1834 y la llegada del vapor, aunque su ingeniería marcó la construcción naval posterior. La batalla de Pulo Aura quedó tan grabada en la memoria naval británica que Patrick O'Brian la llevó a la ficción en su novela "Buena brisa del oeste" (es.wikiital.com/wiki/East_Indiaman). Lo curioso del episodio es que Dance fingió con éxito: los mercantes izaban el pabellón de la Royal Navy, pintaban portas falsos y maniobraban con una agresión que hizo creer a Linois que enfrentaba a un escuadrón de guerra, cuando en realidad sus cañones eran piezas ligeras de 9 libras, imprecisas y con un retroceso brutal, poco fiables más allá de corta distancia . El final de la especie llegó, como sugiere el vídeo, con la pérdida del monopolio en 1834. Sin la protección de la Compañía ya no hacía falta armar los barcos, y el diseño de casco ancho y popa pesada, pensado para sostener galerías ornamentadas y baterías de cañones, se volvió una desventaja comercial frente a buques más veloces. Aparecieron entonces las fragatas Blackwall, de líneas más esbeltas e inspiradas en la silueta de los clípers estadounidenses, que heredaron las rutas de India y China (es.frwiki.wiki/wiki/Indiaman). Algunos de los grandes East Indiamen, como el Earl of Mansfield y el Lascelles de 1795, terminaron sus días como navíos de 56 cañones de la Royal Navy, reconvertidos en HMS Weymouth y HMS Madras, un destino que resume bien lo difusa que era la frontera entre mercante y buque de guerra en aquella época.