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La tumba de Atenas

Jordi MRA

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La tumba de Atenas

8 просмотров · 12 дней назад
Jordi MRA
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Segunda parte de la adaptación musical de «El último hombre», de Mary Shelley. El dolor de quien salvó a una mujer de la tierra, pero no del mar: un adiós frente a la tumba de Atenas. Segunda de siete canciones. 🎵 CRÉDITOS Y PROPIEDAD INTELECTUAL Concepto y Dirección Creativa: @jordimra Letra: @jordimra con el apoyo de ChatGPT Go. Música y Voces: Generadas bajo licencia comercial Pro activa de Suno AI. Estilo: Gothic rock cinematográfico Obra original: «El último hombre» (The Last Man, 1826), de Mary Shelley. Descargo de responsabilidad (Disclaimer): Obra musical original e independiente, basada en la novela de Mary Shelley, en dominio público. No está afiliada ni respaldada por editoriales ni por los titulares de ediciones de la obra. 🌐 LICENCIA DE USO (CC BY 4.0) Esta obra se comparte bajo la licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional. Eres totalmente libre de copiar, distribuir, remezclar y utilizar esta canción y su letra para cualquier propósito (incluso comercial), siempre y cuando menciones y des crédito a su autor original: @jordimra ✍️ LETRA Atenas duerme bajo el gris, la piedra guarda su condena, y ella contempla, junto a mí, la tierra que abrazó a su pena. El hombre que encendió su ayer y alzó sus sueños sobre el viento ya no regresará a nacer, ni habrá regreso ni lamento. Le hablé de un mundo por andar, de un horizonte todavía abierto, pero sus ojos, frente al mar, solo encontraban un desierto. Te salvé de la tierra, no te salvé del mar; quise arrancarte a la piedra, no te pude rescatar. Y aunque gritaba la vida, aunque te quise alcanzar, la muerte cerró tu herida donde no pude llegar. No soportabas el hogar si no guardaba sus pisadas; ni el sol podía iluminar las horas muertas, congeladas. Te arrebaté de aquel lugar, creí vencer tu despedida; quise obligarte a regresar a una esperanza ya perdida. No comprendí tu voluntad, ni el peso inmenso de la ausencia; confundí salvarte con luchar contra el silencio y la sentencia. Te salvé de la tierra, no te salvé del mar; quise arrancarte a la piedra, no te pude rescatar. Y aunque gritaba la vida, aunque te quise alcanzar, la muerte cerró tu herida donde no pude llegar. Despertaste lejos de allí, sin la tumba que te amparaba; el mar se abrió frente a ti, y ya nada te sujetaba. Vi cómo el agua te escondió, sin una mano que te asiera; mi voz se hundió donde cayó la última luz que me quedaba. Te salvé de la tierra, no te salvé del mar; quise arrancarte a la piedra, no te pude rescatar. Y aunque gritaba la vida, aunque te quise alcanzar, la muerte cerró tu herida donde no pude llegar. El mar no quiso devolver lo que la tierra no podía retener. 🎧 SOBRE LA CANCIÓN Frente a la tumba de Atenas, el narrador revisa un amor que no supo leer: salvó a su amada del mundo, pero no de la ausencia que la habitaba. El mar, que fue horizonte prometido, terminó siendo su última morada. Un lamento gótico donde salvar a otro no alcanza cuando el otro ya se había despedido. 📌 NOTA Esta canción se creó como parte de un proyecto musical experimental que explora la composición y la producción musical con ayuda de la inteligencia artificial.