La reflexión de Latorre: "No es que Óscar Puente tenga que dimitir, es que nunca debió ser ministro"
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El director informativo de Más de uno expone en su monólogo el conjunto que actos y circunstancias que señalan al responsable del Ministerio de Transportes. Lío mundial: La responsabilidad política ante las tragedias ferroviarias ¿por qué dimitir parece imposible en España?
#psoe #españa
https://www.ondacero.es/programas/mas...
Les voy a contar una pequeña anécdota personal… ya me disculparán ni es lo habitual ni lo será… pero me parece que debía compartirla con ustedes…
De regreso de Urda iba en mi coche particular por la autopista con la productora de este programa Mamen Rodríguez Sastre. Ella puede atestiguar que esto es cierto.
De repente, sonó una voz que dijo "Reducción repentina de la velocidad". Y pasados unos 800 metros, efectivamente, había un atasco que obligaba casi a detenerse.
Y dirán ustedes, ¿Qué tendrá esto de misterioso como para que lo comparta con la audiencia? Si esa función de aviso la tienen aplicaciones gratuitas.
Y que la culpa es de un trabajador que le da órdenes desde una sala de control, extrañamente bulliciosa y que más bien parece, por lo que se oye, un comedor escolar.
Ahora dice El País que "Los controladores de Atocha se confundieron de protocolo" y que ese es el problema. Es decir que tenían que haber ordenado al maquinista a ir a velocidad vista, no vaya a ser que hubiera un convoy de otras 400 toneladas en la vía.
Puede que recordar esto sea pura demagogia, pero es que tantas cosas nos han dicho que son demagogia…
Quizás recordar esto también lo sea… España tiene unos trenes fastuosos de 2026, que funcionan con un sistema de 1965. El LZB se probó por primera vez en la Exposición Internacional de Transportes de Múnich y es el sistema que protege a los viajeros de la línea Madrid-Andalucía desde 1992.
Hace unas horas, Pedro Sánchez hacía saber a una serie de periodistas que, al menos por ahora, esta catástrofe se va a gestionar como las anteriores, como el apagón, como Adamuz, como Ceuta… sin que nadie relevante, ni él ni su ministro, o sea, asuman la responsabilidad por lo ocurrido. Porque el Gobierno está decidido a imputársela a unos controladores que no saben aplicar los protocolos.
Igual que en Adamuz se exploraron distintas culpas para eludir la responsabilidad. Se habló del peso de los vagones Hitachi, de la liberalización, de Iryo, se dijo que nunca se sabría la causa de tan compleja que era, se descartó la vía y la infraestructura y al final… el ministro seguía ahí… siguió ahí… y aún sigue.
Me van a disculpar pero no puedo dejar de acordarme estos días de las monsergas que nos propinaron ilustres moralistas, muy líricos, de hecho con el único compromiso firme con la poesía, acerca de la gestión excelsa del ministro Óscar Puente en Adamuz. No les habló de medios oficialistas, no.
Ahora después del accidente en Urda alguno de estos parece que ya ha pedido su dimisión… digo parece porque como se expresa de forma tan perifrástico es difícil saberlo… pero al menos no nos ha perdonado la vida con una frase del tipo: "Paciencia, que a la tercera llegará la vencida".
Me he referido a cuatro desastres demasiado cercanos. El apagón, el colapso de Ceuta, el accidente de Adamuz y ahora este de Urda. En todos ellos se ha evidenciado una gestión nefasta pero no parece que hubiera mayor consecuencia. La verdad es que cuesta ver una concatenación poco concluyente de azares.
Más bien uno empieza a tener una sensación de pura decadencia, de que las cosas han dejado de funcionar y además, da igual. Te dicen que da igual no tener Presupuestos, que da igual que nadie dimita o que Transportes sea un nido de corrupción.
Lo que sabemos es que en este mandato hubo tres etapas en el ministerio de Transportes. Una primera, la de José Luis Ábalos, en la que una organización criminal se incrustó en el ministerio y en la que se colocaron amantes del ministro en empresas públicas. Luego hubo otra etapa más anodina, con una señora llamada Raquel Sánchez como ministra. Hombre… pues no era Eugenio Montero Ríos o José Canalejas… pero al menos era educada.
Ayer hubo un run run por las redacciones… ya saben cómo va esto… se decía que hoy dimitiría el ministro porque hay una comparecencia convocada. No parece. Porque rápidamente salieron las crónicas del tipo «El presidente respalda a Puente»… Esas con las que se suelen sofocar estos conatos de noticia. Además, Puente ha pedido comparecer la semana próxima en la Diputación Permanente del Congreso… no se hace eso cuando se va a dimitir… pero a saber.
En cualquier caso no tengan duda de que, si dimite o no, se decidirá mediante un riguroso escrutinio moral… no… se decidirá con los asesores de campaña y en función del puro interés electoral. No tengan duda.
Dicho esto… da igual. Qué más da ya. No es que Óscar Puente tenga que dimitir, es que nunca debió ser ministro.