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CUANDO TE QUEDAS SOLO - Hotsu

HOTSU

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CUANDO TE QUEDAS SOLO - Hotsu

43 просмотра · 1 день назад
HOTSU
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Hay un momento de la vida en que uno mira hacia atrás y descubre que el paisaje ha cambiado. Hubo días de puertas abiertas, amigos que llegaban sin avisar, sobremesas interminables, calles que parecían nuestras y noches en las que el tiempo no tenía ninguna prisa. Éramos más jóvenes, claro, pero quizá también vivíamos de otra manera. Hoy tenemos mil formas de comunicarnos y, paradójicamente, cada vez cuesta más encontrarnos. Entonces aparece la pregunta incómoda: ¿se volvió más solitario el mundo o somos nosotros los que, con los años, comenzamos a mirarlo distinto? “Cuando te quedas solo” nace de esa duda. No pretende ser una canción pesimista, sino una conversación íntima con el tiempo, con las ausencias, con esas sillas que poco a poco fueron quedando vacías y con los nombres que todavía recordamos pero ya no podemos llamar. Los años pesan, la madrugada agranda algunas preguntas y uno comienza a comprender que existe un último tramo del camino que inevitablemente tendrá que recorrer consigo mismo. Pero todavía quedan un libro, una copa, una canción, algún amigo, algún recuerdo y suficientes razones para seguir mirando por la ventana. Tal vez envejecer no sea volverse pesimista; quizá sea simplemente perder algunos filtros y comenzar a ver la vida con toda su belleza, pero también con toda su verdad. Y es entonces, precisamente cuando te quedas solo, cuando algunas preguntas hablan más fuerte que todas las respuestas. CUANDO TE QUEDAS SOLO Hubo un tiempo de puertas sin cerrojos, de sobremesas largas y algún bar, de amigos que llegaban sin aviso y noches sin apuro por terminar. Éramos ricos sin saber de cuentas, el tiempo parecía estar de más; la vida era una calle sin horarios y siempre había alguno con quien andar. Pero cuando te quedas solo la casa aprende a hacer otro ruido, el reloj se vuelve más preciso y el silencio sabe dónde estás. Cuando te quedas solo te preguntas si cambió la vida, o son los años que desde la orilla nos enseñan otra realidad. Hoy cada quien conversa con su mundo, hay tanta gente y tanta soledad; nos sobran las maneras de encontrarnos y cada vez nos cuesta un poco más. No es pesimismo —quiero convencerme—, son cosas que se pueden comprobar: hay sillas que se fueron quedando vacías y nombres que ya no puedes llamar. Y cuando te quedas solo los años también pesan en los hombros, la madrugada agranda los escombros de aquello que quisieras ordenar. Cuando te quedas solo hasta la duda se sienta contigo: “¿te estás volviendo triste, viejo amigo, o simplemente aprendiste a mirar?” Hay días en que el miedo se disfraza de una pregunta que no quiere hablar: ¿cuánto camino queda todavía?, ¿quién estará conmigo hasta el final? Y uno comprende, aunque le cueste, que existe un tramo sin acompañar; la última curva de todos los caminos cada quien la tiene que cruzar. Cuando te quedas solo no todo es despedida ni tristeza, también queda algún vino sobre la mesa, un libro, una canción, algún lugar. Cuando te quedas solo vas recogiendo luces del camino, los que se fueron, los que están contigo, lo que quisiste y no pudo llegar. Quizá no sea pesimismo… quizá sean los años nada más, poniéndole otros lentes a la vida para verla como es… cuando te quedas solo. Hotsu.