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Manuel Tavares Espaillat ante la ONU | Caribe, derechos humanos política exterior dominicana | 1981

Josué FIALLO

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Manuel Tavares Espaillat ante la ONU | Caribe, derechos humanos política exterior dominicana | 1981

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Josué FIALLO
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El 7 de octubre de 1981, el secretario de Estado de Relaciones Exteriores de la República Dominicana, Manuel Enrique Tavares Espaillat, intervino ante el 36.º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, en Nueva York, para exponer la posición dominicana sobre asuntos internacionales y económicos. Tavares Espaillat inició su discurso felicitando al presidente de la Asamblea General, Ismat T. Kittani, y rindió homenaje a su predecesor, Rüdiger von Wechmar. También expresó las condolencias de la República Dominicana por el asesinato del presidente egipcio Anwar el-Sadat y dio la bienvenida a Vanuatu y Belice como nuevos Estados miembros de las Naciones Unidas. El canciller colocó la paz en el centro de la política exterior dominicana y advirtió sobre los riesgos de la era nuclear, la proliferación de armamentos y el deterioro del derecho internacional. Defendió la cooperación entre los Estados, la solución pacífica de las controversias, la no intervención y la libre determinación de los pueblos. Una parte sustancial de la intervención estuvo dedicada al Caribe. Tavares Espaillat expuso una concepción regional del “Gran Caribe” y defendió una cooperación más estrecha entre los países insulares, centroamericanos y continentales vinculados por ese espacio geográfico. En ese marco se refirió al programa que entonces impulsaban Estados Unidos, Canadá, México y Venezuela para apoyar a las economías de la región, antecedente de la posterior Iniciativa para la Cuenca del Caribe. La República Dominicana, sostuvo, favorecía que esa cooperación concediera prioridad a la ayuda oficial, el financiamiento para el desarrollo y la eliminación de barreras que perjudicaban las exportaciones regionales. Dedicó especial atención al azúcar, principal producto de exportación dominicano, y manifestó preocupación por las medidas adoptadas por países importadores y sus efectos sobre los precios. También destacó el Acuerdo de San José, mediante el cual México y Venezuela financiaban parte de la factura petrolera dominicana, y señaló que Santo Domingo acogía reuniones relacionadas con la cooperación para el Caribe. Otro eje central fue la relación entre terrorismo y derechos humanos. Tavares Espaillat sostuvo que la lucha legítima contra el terrorismo no podía convertirse en pretexto para el abuso del poder estatal. Cuando la autoridad sobrepasaba los límites de la legalidad, advirtió, podía incurrir ella misma en violaciones de derechos humanos. Defendió igualmente la abolición de la pena de muerte, recordando que la Constitución dominicana la prohibía. En materia de terrorismo internacional, se refirió a los atentados sufridos en 1981 por el presidente Ronald Reagan y el papa Juan Pablo II, y a las tomas de rehenes en Teherán y en la Embajada dominicana en Bogotá. Planteó que ciertas conductas terroristas debían tratarse como delitos comunes de alcance internacional para impedir que la calificación de “delito político” favoreciera la impunidad. El discurso aborda también las relaciones entre República Dominicana y Haití bajo una idea de “buena voluntad permanente” entre pueblos y gobiernos vecinos. Tavares Espaillat extendió ese razonamiento a otros conflictos y respaldó el diálogo entre Corea del Norte y Corea del Sur. La delegación dominicana condenó la invasión soviética de Afganistán, defendió el principio de no intervención, se refirió a Angola y Namibia, valoró los avances entre Egipto e Israel vinculados a los acuerdos de Camp David y llamó a una solución pacífica de la guerra entre Irán e Irak. Sobre El Salvador, expresó preocupación por la crisis y abogó por una salida conforme a la voluntad soberana del pueblo salvadoreño. En la parte económica y social, el canciller trató el crecimiento demográfico, la planificación familiar, la promoción de la mujer, el derecho del mar, la reforma agraria y la agroindustria. Destacó que la República Dominicana había sido escogida como sede del Instituto Internacional de Investigaciones y Capacitación para la Promoción de la Mujer. Al referirse a la economía nacional, presentó las políticas fiscal y monetaria del gobierno de Antonio Guzmán, el apoyo a los sectores agrícola e industrial y los incentivos a las exportaciones no tradicionales. Cerró con una reflexión sobre el trabajo, la paz y la responsabilidad de las Naciones Unidas frente a los conflictos de la época. Este documento permite escuchar directamente la voz de la diplomacia dominicana en la Asamblea General durante un momento de fuertes tensiones internacionales y debates sobre el futuro económico del Caribe. Fecha: 7 de octubre de 1981 Lugar: Sede de las Naciones Unidas, Nueva York Orador: Manuel Enrique Tavares Espaillat Cargo: Secretario de Estado de Relaciones Exteriores Evento: 36.º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas #ManuelTavaresEspaillat #AntonioGuzmán #NacionesUnidas #DiplomaciaDominicana #CuencaDelCaribe #DerechosHumanos #HistoriaDominicana #1981