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El Asombroso Ingenio de los Navíos de Línea

Astillero Fantasma и El Vigilante 🤫

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El Asombroso Ingenio de los Navíos de Línea

2 059 просмотров · 10 дней назад
Astillero Fantasma и El Vigilante 🤫
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El vídeo repasa la ingeniería del navío de línea tomando como hilo conductor el HMS Victory, descrito como la máquina más compleja jamás construida antes de la era del vapor. Su fabricación exigió unos 6.000 árboles, el 90% de roble inglés procedente de los bosques de Kent y Sussex, unos 60 acres de arbolado por barco según los Royal Museums Greenwich. Los astilleros no admitían cualquier tronco: necesitaban horquillas naturales en forma de Y para las curvas estructurales, por lo que los peritos madereros marcaban ejemplares décadas antes de talarlos; algunos robles plantados en tiempos de Isabel I se cortaron hacia 1750-1760. Ante la escasez, Inglaterra importaba maderas del Báltico y de Nueva Inglaterra. La quilla de olmo se asentó en 1759 en el astillero de Chatham, donde tres años de parón por la paz curaron la madera mejor que cualquier calendario de guerra. Después se explican las cuadernas montadas con tramos superpuestos (futtocks), el mold loft donde se trazaban las secciones a tamaño real con listones y tiza, el curvado de tablones de 600 libras con fuego y agua, y los cañones de 32 libras: 3,5 toneladas por pieza, operadas por 14 hombres en 90 segundos, frente a los 2-3 minutos de franceses y españoles, diferencia que decidió batallas como Trafalgar. Se cubren también los mástiles compuestos de más de 200 pies, las 26 millas de cordaje, las 37 velas y casi 4 acres de lona, con caídas mortales entre la jarcia. Contra el teredo y el incrustamiento, la Marina forró los cascos con cobre tras el éxito del HMS Alarm, resolviendo después la corrosión galvánica con pernos de cobre. En octubre de 1805 el Victory luchó en Trafalgar con 820 hombres y 104 cañones; murieron 57 tripulantes, entre ellos el almirante Horatio Nelson. Tras ser remolcada a Gibraltar, la nave acabó en Portsmouth, donde sigue como el buque de guerra en activo más antiguo del mundo. Costó 63.176 libras, más de 50 millones actuales, coronando un saber transmitido por aprendizajes de siete años. El Victory fue diseñado por Sir Thomas Slade, que se inspiró en el HMS Royal George, y su construcción se autorizó en julio de 1758 dentro del plan de rearme de William Pitt el Viejo durante la Guerra de los Siete Años, según explica Barcos de Guerra (barcosdeguerra.com/el-hms-victory/). Botado el 7 de mayo de 1765, no entró en servicio activo hasta 1778, trece años después, porque esperaba a que estallara una guerra. Hubo incluso debate sobre el nombre, ya que el Victory anterior se había hundido en 1744 con toda su tripulación, un mal presagio que al final no pesó. Los navíos de línea como el Victory desplazaban entre 1.200 y 3.500 toneladas y llevaban la artillería más pesada en el puente inferior, con piezas cada vez más ligeras hacia arriba, tal como recoge la Armada Española en su revisión histórica de la arquitectura naval (armada.defensa.gob.es). El casco de roble superpuesto llegaba al medio metro de espesor en las zonas más expuestas, y la obra viva se forraba de cobre contra los parásitos marinos. Del Victory quedó poco competidor: de los cientos de navíos de línea construidos en Europa, es el único que sobrevivió al desguace y al paso del tiempo, señala Wikipedia (es.wikipedia.org/wiki/Nav%C3%ADo_de_l%C3%ADnea). Hoy sigue amarrado en Portsmouth, en dique seco desde los años veinte, y aunque es buque museo conserva su condición de buque de guerra comisionado en la Royal Navy, como buque insignia honorífico del Segundo Lord del Mar.