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Todo Sobre la ARQUEOLOGÍA Explicado Lentamente Para Quedarte Dormido

Silencio Cosmico

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Todo Sobre la ARQUEOLOGÍA Explicado Lentamente Para Quedarte Dormido

2 220 просмотров · 1 мес. назад
Silencio Cosmico
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Todo Sobre la ARQUEOLOGÍA Explicado Lentamente Para Quedarte Dormido La historia de la arqueología empieza en una ladera de Cantabria, en una cueva cerrada donde hay, a oscuras, un techo de piedra a poco más de un metro del suelo pintado entero de animales. Cuando aquel techo se dio a conocer, los especialistas dijeron que era falso, que estaba demasiado bien hecho para ser tan antiguo, y esa acusación es el punto por el que arranca este documental contado despacio para acompañarte hasta el sueño. Marcelino Sanz de Sautuola lo publicó y murió sin que le creyeran. Su hija María Sanz de Sautuola fue quien vio primero las figuras del techo, mientras su padre excavaba el suelo. La aceptación llegó catorce años después de su entierro, cuando Émile Cartailhac escribió que se había equivocado y explicó su error por la poca luz de aquellas galerías. De ahí seguimos hacia los que aprendieron a leer lo que ya nadie sabía leer, con la piedra de tres escrituras aparecida en Rashid y con el trabajo de Jean François Champollion sobre copias extendidas encima de una mesa, y con Henry Rawlinson descolgándose por un acantilado del oeste de Irán para copiar signo por signo un texto grabado a decenas de metros del suelo. Después llega la parte incómoda del oficio. Heinrich Schliemann abrió en la colina de Hisarlik, en Anatolia, una zanja de cuarenta metros de ancho que destruyó buena parte de lo que buscaba, y su relato del conjunto de piezas de oro sigue siendo materia disputada, porque está probado que su mujer no estaba allí y sigue discutiéndose si aquel conjunto salió junto o se compuso después. Frente a eso, Augustus Pitt Rivers excavaba en el sur de Inglaterra anotándolo absolutamente todo, y Flinders Petrie ordenaba en el alto Egipto más de dos mil doscientas tumbas moviendo tarjetas de cartón, sin poder ponerles una sola fecha. El recorrido continúa con la escalera que apareció bajo unas cabañas en un valle seco de la orilla oeste del Nilo, y con las tres fechas distintas que Howard Carter y Lord Carnarvon fueron atravesando entre el primer escalón y la cámara del fondo, que la costumbre suele juntar en una sola tarde. Sigue con el fraude de la gravera inglesa que Charles Dawson entregó y que estuvo cuarenta y un años en los libros hasta que Kenneth Oakley lo tumbó con una prueba química de la propia casa, aunque la autoría sigue sin resolverse y el trabajo más reciente solo señala a un probable responsable. Sigue con Willard Libby midiendo carbono contra material de edad conocida, y con el vuelco que aquello provocó en el calendario entero de la prehistoria europea. Y sigue con la subida por el valle del Urubamba, en el sur del Perú, donde Hiram Bingham llegó guiado por Melchor Arteaga hasta un sitio en el que vivían dos familias y donde Agustín Lizárraga había dejado escrito su nombre nueve años antes. Los dos últimos tramos son los más callados. Por qué se cierran las cuevas, qué le pasa a una pared pintada cuando entra mucha gente a respirar delante de ella, por qué se construyen réplicas y por qué se deja terreno sin excavar a propósito. Y lo que no se sabe, que es bastante, incluidas tres escrituras antiguas que siguen sin poder leerse pese a estar limpias, catalogadas y publicadas. Todo contado con voz tranquila, sin sobresaltos, para que puedas escucharlo hasta quedarte dormido.    • DUERMETE   #Arqueología #DocumentalParaDormir #HistoriaDeLaArqueología